Iago centra, Óscar remata

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

El Lugo encuentra en ellos a sus dos futbolistas más en forma

26 nov 2012 . Actualizado a las 17:19 h.

Son los jugadores de moda en un Lugo capaz de plantar cara a trasatlánticos como el Elche o el Villarreal. Dos de los Díaz del equipo, Iago y Óscar, se han convertido en la referencia de un conjunto que no se arredra en ningún campo, pero al que le ha costado un mundo cada uno de los 17 puntos con los que cuenta en la clasificación. En las últimas cuatro jornadas, el protagonismo de ambos ha ganado enteros.

IAGO

La irrupción del canterano. Iago Díaz debutó con el primer equipo del Lugo en la pasada campaña, cuando aún se encontraba en su etapa juvenil. Setién le dio la alternativa en la titularidad en un duelo contra el Atlético de Madrid B, y su aportación fue in crescendo en el tramo final de una temporada que será recordada para siempre en los anales rojiblancos, concluida con el ascenso a Segunda. Este curso se había planteado como el de su consolidación. Le costó hacerse un hueco, y tras su aparición en la primera jornada ante el Hércules -suplente-, las oportunidades (que no la confianza de Quique Setién, manifestada desde el principio), le llegaron con cuentagotas. Hasta su irrupción en la titularidad. Sucedió hace cuatro jornadas. El entrenador sorprendió al alinearlo de inicio por la banda izquierda, en detrimento del habitual en esa parcela, Tonetto. Desde entonces, ha ocupado ese puesto en otras dos ocasiones, las últimas, consecutivas. Y vaya si ha respondido. Lleva un tanto, se ha convertido en uno de los principales problemas para las defensas rivales, por velocidad, verticalidad y desparpajo, e incluso da goles. Como el pase perfecto a Óscar Díaz en un marco inmejorable, como El Madrigal.

Óscar

Adiós al récord de Arturo Patiño. Anteayer, en Villarreal, Óscar Díaz marcó su sexto gol de la temporada. Con ese registro, ya ha igualado su mejor prestación realizadora en Segunda, que logró hace dos cursos, cuando militaba en el Xerez. Un número con un indiscutible valor histórico, pues lo convierte en el máximo realizador rojiblanco en la categoría. Es uno más que los 5 de Arturo Patiño en la única participación del club en la categoría. Los aires del Miño le han sentado bien al madrileño, tras dos cursos de sinsabores. Le costó entrar, y no fue titular hasta que una lesión dejó en el dique seco a Pablo Álvarez, en la tercera jornada. Claro que en esa ocasión, apareció pegado a la banda diestra, la posición a la que lo habían desterrado sus últimos entrenadores, cuando lo suyo era jugar arriba. Pese a todo, junto a la cal, dio buena muestra de lo que podía hacer, con dos tantos ante el Huesca. Setién, dos jornadas después, decidió darle la alternativa como la referencia, toda vez que Sol no lograba carburar como sustituto de Quiroga. El puesto es suyo, y ha respondido con cuatro dianas más.