Un punto menos para el objetivo. Después de un partido equilibrado, sin profundidad y con falta de verticalidad, el Lugo se acerca paulatinamente al reto marcado. El encuentro se distinguió por el dominio alterno con un Numancia compacto como sella su hoja de ruta, pero que no descartó manejar el balón con soltura. Pese a todo, las ocasiones más claras fueron lucenses, protagonizadas especialmente por un De Coz inconmensurable y que no sufrió tampoco en defensa. Los centrales completaron una notable actuación, sobresaliendo Víctor Marco en las ayudas a Manu ante la potente velocidad del atleta Cedrick. Los rojiblancos comenzaron a dominar cuando Pita cogió el timón en otro choque dignísimo de Belfortti, con tres jugadas donde demostró su calidad pese a ser un jugador de retaguardia. El doble pivote se escalonó y mantuvo una preciosa batalla con Nagore y Antonio Tomás. Tonetto se mostró vertical y voluntarioso con sus diagonales y apoyos en defensa. Pablo Álvarez, por sus problemas físicos, se mantuvo irregular. Muy móvil y activo Rubén Durán, pese a su lógica falta de ritmo. Tampoco fue la tarde de Óscar Díaz, maniatado por la zaga, pero con un despliegue nuevamente emocionante. Un punto que se enriquecerá con un guarismo positivo en Murcia, donde Airam tendrá otra opción para reivindicarse ante la baja de Óscar Díaz. En virtud de la próxima jornada, el empate aportará mayor o menor lustre, teniendo presente que después aguardan dos citas sustanciales con doce jugadores.