La hora del todo Lugo

Murillo

CDLUGO

22 may 2013 . Actualizado a las 12:36 h.

Aun punto matemático de la permanencia (con 41 Racing y Murcia marcan la línea del descenso), el Lugo les gana a ambos el golaveraje, incluido al Mirandés. Todo esto a tres jornadas del epílogo. Los 49 de los de Setién parecen el mejor aval. De ahí, que el próximo domingo un empate sellaría definitivamente el visado de la permanencia frente al Sabadell, que tampoco se juega nada.... La parte deportiva, pues, y pese al bajón de las últimas jornadas que nadie se explica ni dentro del propio cuerpo técnico (sí preocupa si aún no se detectaron las causas). Sin embargo, la gran batalla de la supervivencia en la categoría de plata se sigue librando en los despachos. Superado el escollo de la ayuda institucional (1.500.000 de euros entre Diputación y Concello), ahora resta un millón redondo para dar el golpe definitivo. Dentro del gran debate que han suscitado estas ayudas y dentro del gravísimo problema económico que acosa al país, no parece de recibo que, partiendo de las necesidades urgentes que nos asolan, el fútbol se lleve una partida tan importante de dinero público. Sin embargo, conviene recordar algunas matizaciones a modo de justificación. El Lugo se ha comprometido a devolver ese dinero íntegro. Por dos vías: la más rápida, antes del 31 de diciembre próximo; la segunda, a través de las subvenciones de los próximos ejercicios, renunciando a las mismas hasta descontar totalmente la deuda. Estas subvenciones forman parte de las ayudas institucionales al deporte base. ¿Lo tiene el Lugo? Claro que sí, moviendo un número significativo de promesas, incluido el juvenil de División de Honor. La segunda reflexión es el beneficio que, para la ciudad y su área de influencia, representa un equipo en la Liga Adelante, valorado por la Liga en tres millones de euros anuales. ¿Qué empresa lucense deja estos beneficios y proporciona más de 30 puestos de trabajo? Lo triste, es que la legislación vigente permita la cohabitación de equipos saneados, como el Lugo, con una mayoría en situación de quiebra. Lo triste es que todo Lugo todavía no haya cubierto la importante, sí, cantidad de tres millones, y el equipo pueda morir en la orilla, superado el peor obstáculo. Pero hasta el rabo, todo es toro.