Como un segundo ascenso

Murillo

CDLUGO

27 may 2013 . Actualizado a las 12:29 h.

Dos meses sin ganar y sin pasar apuros, son argumentos irrebatibles para justificar la excelente campaña del Lugo. Con ese colchón, los rojiblancos han deambulado con sus constantes vitales más alicaídas, rivales de enjundia aparte. Hubo que esperar dos meses para certificar matemáticamente la salvación, para que otro rival asequible, el Sabadell, volviese a morder el polvo en el Ángel Carro. Los de Setién estuvieron muy espesos en la primera parte, les faltó lucidez y chispa. Yoel y Belfortti fueron las sorpresas. Cuando Font sustituyó al lesionado e intrascendente Iago, el juego fue más profundo. Fue una tarde para lucimiento de los porteros: De Navas y Yoel, decisivos. Hasta que el céltico tuvo la ocurrencia de sacar en largo a Óscar Díaz, el cual cazó el cuero en espectacular escorzo, se fue de su par, y, sobre la salida de De Navas, envió una vaselina imposible. Estalló el Ángel Carro con el gol 15 de su pichichi. Lo redondeó el recién entrado Durán en otra espectacular ejecutoria. Se desató la euforia, se pidió la continuidad de Quique (aquí ya dijimos hace tiempo que estaba hecha), y se celebró la permanencia deportiva como un segundo ascenso. La otra, la accionarial, no se va a escapar. Y que la afición se volcará al final. Y anticipo que el Lugo tendrá un importante beneficio al cierre del ejercicio el 30 de junio próximo. Felicidades.