El meta naronés, que hace un año dejaba la Segunda B con el Lugo, celebró otro ascenso con el Elche y afronta el reto de la Primera División
21 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Diego Rivas Portero del Elche
Otro jugador de Ferrolterra llega a Primera División a la vuelta del verano. Mientras descansa en Ferrol, Diego Rivas (Narón, 1987), arquero en el Elche de los récords, sigue pensando en fútbol, pues el miércoles inicia un campus específico para porteros. Formado en el Narón y el Racing, y curtido en el Fabril y el Lugo, el año pasado se incorporó al club con la pretemporada empezada, y le tocó esperar a la sombra de Manu Herrera. «Sabía que era un portero con experiencia en la categoría y con muy buen nivel. Y la liga fue rodada desde el principio, que empezó con nueve jornadas seguidas sin perder. Batimos todos los récords, así que si en la portería es difícil hacer cambios, cuando el equipo va tan bien, todavía más. Pero lo asumí bien, trabajando y esperando una oportunidad».
-Ya jugó la Copa en septiembre.
-Perdimos en Córdoba al recibir un gol a cinco minutos del final de la prórroga. Fue una pena porque la Copa era la oportunidad de tener minutos y demostrar que tengo un sitio en el equipo.
-¿Cómo vivió la experiencia tan potente del ascenso?
-Imagínate. La gente estaba como loca. Elche es una ciudad grande, con más de 200.000 habitantes, y superfutbolera. El club llevaba 25 años sin subir a Primera. Desde el principio enganchamos a la afición, aunque al final había algunos ansiosos cuando nos costaba ganar, porque recordaban las experiencias negativas de otros años. Pero el equipo sabía que sería el bueno.
-Luego tuvo más partidos.
-El primero contra el Castilla no lo disfruté mucho porque fue la semana después de las celebraciones del ascenso. Tuve una diarrea gordísima y estaba débil. Al inicio del partido tuve un choque con Jesé, recibí un golpe fuerte en el muslo y al final, con 1-1, estaba deseando que acabara el partido. El siguiente partido, ya con más confianza, lo disfruté.
-Tiene contrato hasta el 2015 y el entrenador, Fran Escribá, cuenta con usted en Primera.
-No habló personalmente con cada uno pero sé que el club está contento y cuenta conmigo. Mi intención es cumplir mi contrato. Desde el primer momento mi novia y yo nos sentimos muy cómodos. El vestuario es fantástico, una de las claves por las que nos fue tan bien. Aunque mientras el mercado esté abierto, nunca se puede decir nada.
-En Primera cumpliría un sueño.
-Sí. Al empezar en esto uno siempre piensa en jugar en el Camp Nou, el Bernabéu... Quizá pasó todo demasiado rápido. Hace cuatro años estaba en Tercera. Así que ahora el verme ahí me impresiona un poquito; no te lo acabas de creer del todo. Te pellizcas de vez en cuando para ver si es verdad. Lo disfrutaremos.
-¿Siente morriña? ¿A medio plazo piensa en el regreso?
-Hay morriña y se pasa mal. Esta fue mi primera experiencia fuera de casa y me fui a mil kilómetros, sin la facilidad de venir cuando quisiera. Echas de menos a la familia, pero en Elche me recibieron bien y me adapté de maravilla y muy pronto. En el fútbol nunca se puede decir, pero me gustaría volver a Galicia algún día. Aunque la situación de los clubes es la que es, y llegar a un Dépor o un Celta es realmente complicado. El tiempo dirá.