Iván Pérez Centrocampista rojiblanco
El año pasado, Iván Pérez participó desde el inicio en la pretemporada del Lugo, sin embargo, no llegó a tener ficha hasta el mercado invernal. Por medio, un intento fallido de jugar en el extranjero y regreso a una escuadra rojiblanca que premió su trabajo y validez con un contrato, primero, y con una renovación, después. Este año, es uno más desde el inicio.
El centrocampista santiagués, importante en los esquemas de Setién en la segunda vuelta de la pasada campaña, volvía a reflejar ayer el «orgullo de formar parte de esta familia». Retomaba las palabras con que su nuevo compañero Dani Mallo, ex deportivista como él (aunque no llegaron a coincidir en el tiempo en la escuadra de Riazor), definía al club.
Él asegura, no obstante, que se siente igual de identificado y concienciado que el año pasado: «Solo cambia que ahora tengo ficha. Las ganas y el trabajo siempre se tienen. Igual que disfrutaba el año pasado sin ficha, y ahora más, porque puedo competir por estar los domingos desde el primer momento».
Polivalencia
En los partidos que disputó el año pasado, el compostelano mostró su polivalencia, para jugar en ambas bandas, o quedarse como mediapunta, quizás, su preferencia personal, aunque asegura que, lo más importante, es tener minutos. «Me encuentro a gusto en el campo, con los compañeros. Me adapto donde sea», dice. En cuanto a su forma de juego, no duda en resaltar: «Desde dentro puedo caer a los dos lados».
Con fichajes como el de Mallo, los de Jorge García, Álvaro Peña o Ernesto, más los que han de llegar, Iván define al Lugo como un «buen conjunto para hacer una temporada digna». Y los que lleguen se beneficiarán del buen ambiente: «Vamos a arropar a todos los que vengan».