El curso pasado el Lugo echó en falta más goles del eje de la zaga
23 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Miguel Ángel Tena tuvo el año pasado el honor de conseguir el único gol para un central por parte del Lugo. Un testarazo inapelable en el partido que enfrentó, en la segunda vuelta, a los rojiblancos y al Racing de Santander en el Ángel Carro. Ninguno de sus compañeros pudo repetirlo, convirtiendo esa labor en casi un hazaña.
Ni Víctor Marco, ni Fran Pérez, ni Belfortti, y tampoco Pavón. Precisamente el granadino estrenó su casillero realizador el pasado sábado, ante el Viveiro. «Meter un gol siempre es motivo de alegría. Prefiero marcarlos en la Liga, esto es una anécdota», resume Pavón.
Y no porque no hubiese buenos lanzadores a balón parado, o porque los defensas no subieran al remate en córneres o faltas (cubiertas normalmente las espaldas por Manu y De Coz). Era habitual verlos en esas acciones en el área, y rozaron el gol en alguna ocasión, caso de Víctor Marco, incluso el propio Pavón, aprovechando su altura. Pero en todo el curso, el balón no quiso entrar, más que en el testarazo de Tena ante los cántabros.
«Aportación pobre»
«La aportación del año pasado fue un poco pobre, por así decirlo», admite Pavón. Todos trabajarán para que este año sea distinto. Y si en la última campaña se echó en falta esa contribución en un Lugo al que además le costaba marcar (muchas jornadas ocuparon una de las últimas posiciones realizadoras del campeonato), no quieren dejar pasar la oportunidad de aportar su granito de arena al tanteador rojiblanco. «Esperemos que este año se cambie la racha y tengamos oportunidades de marcar y hacer más puntos para el equipo», apunta Pavón.
La nueva incorporación para la demarcación, Jorge García, ha demostrado años pasados que puede perforar las porterías rivales. Con el Murcia consiguió, en su primer curso, nada menos que cuatro tantos, una cifra nada desdeñable para un central.
Nuevos lanzadores
La pasada temporada, el Lugo tuvo varios lanzadores de faltas. Desde Manu, pasando por Iván Pérez, Pablo Álvarez, Tonetto, o incluso Rubén Durán, se turnaron en la responsabilidad de colgar los balones parados. Y es más, el equipo le sacó un importante rendimiento a esa faceta, pese a que los centrales no consiguieran aportar con sus remates.
Para este año, el equipo suma a un nuevo especialista, con un guante, no una bota, en su pie izquierdo. Se trata de Ernesto. Pavón resalta esa capacidad del interior zurdo madrileño para colocar el balón donde se le antoje. «Jugué alguna vez contra él, tiene buena zurda, pega buenos centros», señala. Eso sí, le deja la responsabilidad a Setién: «Ernesto nos va a dar muchas alegrías, pero será el míster quien deba decidir quién lance».