El nueve del Lugo reparte entre sus compañeros el mérito de sus goles
02 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Cinco dianas en siete jornadas no han hecho más que aumentar el hambre de gol del máximo realizador del Lugo. Un insaciable Enzo Rennella que, generoso, reparte los méritos de su destreza ante la meta contraria entre sus compañeros y el estilo de un equipo que, estima, se adapta como un guante a sus características.
Él sigue la tradición de acierto con los puntas en el equipo. Y ha contribuido a darle un plus de calidad, y al salto clasificatorio que vive desde la pasada campaña a esta. «Estamos arriba, contentos, y hay que seguir esta línea de trabajo para seguir donde estamos», dice el francés de origen italiano nacido en los territorios de ultramar galos, en la Isla de la Reunión.
No se pone metas de goles, ni medita sobre una hipotética repesca del Betis, club que posee sus derechos, y con la que se ha especulado desde la capital sevillana. Él piensa en rojiblanco. «Estoy contento en el Lugo, y quiero seguir aquí», afirma. No es para menos, con el ritmo con el que ha empezado la competición.
Le gusta todo de la escuadra de Setién y hace piña, con compañeros como Tena, con el que ya compartió vestuario en Córdoba. Y no deja ni un segundo de extender los elogios: «En el Córdoba me encontraba en una situación un poco complicada, pero aquí hay buen grupo, buen míster, y todo para hacer una buena temporada».
Primer o segundo punta
Decía Quique Setién la semana pasada que a él también le gustaría ver más a menudo juntos en la punta a Sandaza y a Rennella, pero que serían las necesidades del equipo las que dictasen sus decisiones. El francés nunca ha escondido sus preferencias por jugar «un poco atrás». Pero el fútbol del Lugo le permite asociarse como le gusta también como referencia: «Como tenemos siempre la pelota, no cambia mucho, porque bajo a recibir. En los partidos como Tenerife, es más difícil, porque estás arriba aislado».
No obstante, y a pesar de la premisa de la colectividad como la fuente de todo en el fútbol, él marca la diferencia, con su facilidad para el remate, con potencia y colocación con su zurda. Y si bien el año pasado también tuvo un arranque fulgurante y después se fue diluyendo, no se sorprende por su rendimiento actual. «Yo me conozco, pero me faltaba un equipo que juegue a la pelota, que da la cara en cada partido. Sin mis compañeros es imposible marcar. Estoy más adelante, es normal que meta más goles yo que los defensas», dice.
Y para ello cuenta con pasadores de la talla de Pablo Sánchez, Iván Pérez o Peña. «Tenemos un buen equipo, con los pases de los que juegan detrás de mí, es más fácil hacer gol. Todo empieza porque sacamos bien la pelota desde atrás», afirma.