Por aspectos como el presupuesto o la masa social, el Córdoba debería estar llamado a pelear por los puestos de play off. Cuenta con unos 5,5 millones de euros y más de 9.500 socios. Sus objetivos son superiores a los del Lugo.
La pasada campaña fue convulsa en el vestuario. Rafa Berges fue destituido y llegó Esnáider. Además, se produjeron salidas de jugadores, más por la puerta de atrás. Ahora han apostado por Pablo Villanueva como entrenador, un técnico de la casa. Han mantenido el grueso de la plantilla de la anterior temporada y los números que han arrojado hasta ahora invitan a soñar.
Villa apuesta por un sistema 1-4-2-3-1, con posición de plegado en defensa y otorgando la mayoría de las veces la iniciativa al rival. Esto les ha llevado a ser uno de los equipos más fuertes de la categoría en la retaguardia. Además, juegan con profundidad y es difícil hacerles contras, porque mantienen a muchos futbolistas por detrás del balón.
En la parcela ofensiva, son más de contraataque, de ataques por fuera, con centros peligrosos y velocidad. Xisco es un gran finalizador. Son capaces de sacar rendimiento a sus ocasiones de peligro.