18 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Hasta anteayer, todas las victorias del Lugo fuera de casa tras el regreso a la Segunda División habían tenido un mismo resultado: 0-1. Los rojiblancos se habían abonado a traerse los tres puntos de sus desplazamientos con un solitario gol y un efectivo trabajo de defensa y portero. Tanto en la campaña pasada (con ese marcador vencieron en Guadalajara, Murcia, Ponferrada, Sabadell y Almería), como en esta (Zaragoza y Tenerife).
Incluso el sábado ante la Ponferradina, durante buena parte del segundo tiempo (concretamente desde el minuto 63 en que Pablo Sánchez marcó, hasta casi el final), daba la sensación de que volvería a repetirse. Pero Ernesto lo evitó a falta de tres minutos, con el 0-2 de falta.