A dejar atrás a un rival directo

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

El Lugo quiere, ante el Sporting, sumar por séptima vez seguida

24 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo dice la clasificación: con un tercio de competición avanzado, el Lugo y el Sporting se han convertido en rivales directos por ocupar las plazas de ascenso. Y ambos, dos de los conjuntos rojiblancos de la Segunda División, se ven hoy las caras. Los lucenses, como el rival a batir, con cuatro puntos de ventaja sobre los asturianos, que no quieren descolgarse. La cita, este mediodía, a las doce en punto, en el Ángel Carro.

El Lugo se relanzó en Ponferrada. Tres puntos que revalorizaban los dos empates anteriores, y le permitían, no solo enlazar seis jornadas (más de un mes) sin conocer la derrota, sino colocarse a tiro de dos del líder.

El juego cada vez más firme de los de Setién sigue rentando. Hasta el punto de superar con claridad en la tabla a todo un aspirante al ascenso, como el Sporting. Vencer hoy supondría, no solo obtener un colchón cada vez más importante (ya no con el descenso, sino con su adversario de esta mañana), sino situarse como líderes, al menos por un instante, puesto que los dos primeros, Recreativo y Deportivo, tienen sus respectivos compromisos por la tarde.

Choque de trenes

El Lugo y el Sporting; Setién y Sandoval, tienen esquemas de juego similares. Buen trato del balón, y dominio sobre el adversario mediante el control de la posesión, las premisas que les mueven. Dos trenes con facilidad para golear, con los estandartes enarbolados en su delantera: Rennella por un lado (a la espera de que Setién decida sobre su titularidad, o se la otorgue de nuevo a Sandaza), y Scepovic por el otro (en pugna con Lekic), que chocarán sobre el verde del Ángel Carro.

Claro que los recursos con los que cuentan los visitantes superan con creces a los locales. No obstante, estos les han sabido sacar un rédito excepcional en este inicio del campeonato.

Además, en las gradas se prevé un gran ambiente. La afición del Lugo, entusiasmada con los suyos y que les arropó hace siete días en Ponferrada, mantiene vivo el sueño que permite el tercer puesto. Enfrente, una numerosa parroquia asturiana, de alrededor de 1.000 seguidores.