El infortunio de Valín no tiene fin

Jose Valencia FERROL / LA VOZ

CDLUGO

El portero del Racing pasará por cuarta vez por el quirófano en poco más de tres años

28 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las desgracias persiguen al lucense Marcos Valín, portero del Racing, que hoy mismo podría pasar por el quirófano en el hospital San Rafael para ser intervenido por el doctor Rafael Arriaza, de una rotura del cúbito de su brazo derecho. Será la segunda operación en la misma zona, ya que la primera se le realizó en agosto pasado, después de que el delantero del Tropezón de Cantabria, Adrián León, le embistiera en plena salida, produciéndole esta grave lesión. Marcos Valín le había ganado la partida en la pretemporada al andaluz José Manuel Camacho, aunque la titularidad solo le duró los 88 minutos de esta primer encuentro de liga.

Esta segunda intervención quirúrgica en el cubito viene provocada por la rotura de la placa de titanio que le habían insertado en su brazo para fijar el hueso y llega tras tres meses de duro trabajo y cuando Valín ya estaba a punto de reaparecer: «El médico me ha dicho que lo que me ha pasado, en teoría, es imposible, que una placa de titanio no puede romperse. Me ha preguntado si me había dado un golpe muy fuerte, aunque ya le he dicho que no, que solo tuve las caídas propias del entrenamiento de un portero», explica Marcos Valín.

El portero relata que fue él quien notó que algo iba mal: «Hace quince días pasé una revisión médica y todo estaba bien, el doctor me comentó que el hueso había soldado y que el callo era perfecto. Sin embargo, el sábado, después de entrenar, estaba tumbado en una camilla y cuando apoyé el brazo para levantarme, noté que algo se movía. Se lo dije al médico y por eso decidieron hacerme una radiografía, en la que ya se pudo ver que la placa de titanio estaba rota». Carlos Brage, el médico del Racing fue quien habló con el doctor Arriaza: «Cuando le comenté que había roto la placa no se lo podía creer -indica- es más, tuve que hacerle una foto a la radiografía y pasársela por Whats App para que la viera. Fue algo tremendamente raro, de auténtica mala suerte».

Marcos Valín acudió, de nuevo, a la consulta del doctor Arriaza: «Me hizo nuevas pruebas, con el brazo en movimiento, -explica- y el hueso no está soldado en su totalidad. Es volver a empezar, me quedan otros tres meses por delante».

Es la cuarta vez en la que pasará por el quirófano. Tras salir del Lugo y firmar en el Deportivo, una lesión de ligamento cruzado de su rodilla derecha se cruzó en su camino. Cuando ya estaba totalmente recuperado, el ligamento de la misma rodilla se rompió por segunda vez. Estuvo dos años sin jugar hasta que el Racing le brindó la oportunidad de volver a ser futbolista: «No pasa nada, tenía que pasar y pasó -dijo ayer el portero- no se le puede buscar una explicación a todo. Lo único que quiero es operarme, recuperarme en uno, dos o tres meses, lo que sea necesario, y echar una mano a mi equipo, que lo está haciendo genial».

Apoyo de Aira

El entrenador del Racing, José Manuel Aira, quiso apoyar al jugador en estos momentos tan duros: «Marcos Valín es un chico que no se merece para nada lo que le está pasando en el fútbol. Si alguien le dedica horas y es profesional, ya no al cien por cien sino al doscientos por cien, es él. El fútbol no está siendo justo con él. Ahora tiene otro muro delante que saltar, aunque ya ha saltado tres importantes en su carrera, y estoy convencido de que este también lo saltará. Entre todos intentaremos que no se venga abajo», dijo.