Regreso a la trinchera

Murillo EN ROJIBLANCO

CDLUGO

03 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Nueve goles eran una losa demasiado pesada para no suturar la hemorragia de los dos últimos partidos. El Gran Canaria no parecía el mejor escenario para modificar la racha negativa que había hecho saltar las alarmas. En medio, una esperanza: los mejores resultados, ante los grandes. Y la Unión Deportiva lo era y lo es. Una segunda premisa alimentaba las ilusiones lucenses: catorce jornadas sin encajar goles. Había dos caminos insoslayables: ponerse el mono de trabajo y regresar a la trinchera defensiva. Tardó el equipo demasiado en ponerse el traje de faena, y así le fue en un primer tiempo para olvidar, plagado de llegadas canarias. Si algo me irritó fue la pusilanimidad para regalar al contrario todos los rechaces, con un retrasado Pita a la cabecera del reparto. Si el Lugo no lo padeció en el electrónico fue por los romos delanteros canarios. Le faltó carácter y garra a este Lugo.

Quique les debió de leer la cartilla en el descanso, porque el equipo resucitó. Rafa García y Pablo Álvarez sustituyeron a los inhibidos Pablo Sánchez y Álvaro Peña, pasando a jugar con un trivote central. Y eso que Rafa alternó muchas veces con la mediapunta, hasta que salió Sandaza. Cuando la calidad de los Momo, Valerón y compañía desbordaban por banda o por el centro, surgía de atrás como un resorte un José Juan imperial y seguro como un bastión insuperable. Así regresó el Lugo al camino de la imbatibilidad. No le hizo falta estar presente en ataque, salvo con cuentagotas del solitario Rennella.