El Lugo tiene en su mano mejorar los 56 puntos del último curso
13 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.En la última década, el crecimiento del Lugo ha sido constante. De militar en la Tercera División, a coquetear, durante buena parte de esta temporada, con los puestos de ascenso a Primera. A cuatro jornadas del final del campeonato, alejándose la posibilidad de disputar la fase de ascenso, el equipo camina centrado en pensar solo en el siguiente partido. Y uno de los retos que tiene pendientes es superar los 56 puntos que alcanzó el año pasado.
Si con dos temporadas cada uno, Juan Fidalgo cumplió el objetivo de ascender al Lugo a Segunda B, y Fonsi Valverde el de asentarlo entre los mejores, Quique Setién, con cinco a sus espaldas (y sin definir aún su futuro), le ha dado el empujón definitivo, con el salto a Segunda. El año pasado lo dejó undécimo en la categoría de plata, con 56 puntos. Con doce en juego, y duodécimo, parece una empresa factible no solo igualar, sino mejorar, esas cifras.
Salvación matemática
En la campaña anterior, la escuadra rojiblanca alcanzó la salvación matemática en la antepenúltima jornada, con una inapelable victoria por 2-0 ante el Sabadell, con sendos golazos de Óscar Díaz y Rubén Durán. En esta, encaminada, aún tendría que esperar, al menos, una semana más. Ni siquiera si le gana este domingo al Alavés le bastaría para certificarla, pues el que marca ahora mismo la zona de descenso, el Girona, con 44 puntos (seis menos que el Lugo), le tiene ganado el golaveraje a los rojiblancos.
De momento, los números del Lugo 2013-2014 se parecen bastante, a esas alturas, a los del 2012-2013. Ocupaba la pasada campaña la decimotercera posición, con 49 puntos y el mismo número de victorias, 13. Hoy es duodécimo, con uno más. Variaban los empates, uno menos entonces (10), y las derrotas, una más el curso pasado. En cuanto a goles, el Lugo pretérito había marcado uno más (40), con Óscar Díaz como referente, pero iba peor en los guarismos defensivos (49 contra 44). Esa ganada solvencia atrás es la que marca la principal diferencia, con los 17 encuentros en las que han conseguido dejar la portería a cero.
Claro que entonces, a cuatro jornadas del final, la posibilidad de jugar la fase era inexistente: el Las Palmas, sexto, aparecía a doce puntos de distancia. Hoy, el último de los que jugaría la fase, el Sabadell, está a tan solo cuatro.