La conexión entre Campillo, Joselu y Pedraza es clave en el Lugo
12 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Todos para uno y uno para todos. Joselu Moreno, Antonio Campillo y Alfonso Pedraza son los tres mosqueteros de Luis César Sampedro. Entre los tres han marcado 14 de los 18 goles que atesora el Lugo. Su complicidad dentro del campo es fundamental para entender la buena marcha de un equipo todavía invicto y segundo en una de las categorías más competitivas del fútbol español.
Campillo
Multiplicó su rendimiento jugando como mediapunta. El día y la noche tienen el mismo parecido que el rendimiento de Antonio Campillo entre la temporada pasada y esta. El futbolista madrileño contó con muchos minutos en el Lugo de Luis Milla y en el de Jose Durán (2.301 ligueros), pero ha explotado con la llegada de Luis César al banquillo rojiblanco. Con dos asistencias en 36 partidos, cerró el curso pasado sin ver la portería. Esta campaña suma tres goles y tres asistencias en nueve duelos. Jugar más cerca de Joselu le beneficia, no solo por la buena sintonía que le une al delantero de Cartaya, también porque tiene más opciones para pelear por los balones que sus compañeros cuelgan en el área.
Joselu
Una media imposible que le hace reinar en la categoría. Nadie coge a Joselu porque aguantar su ritmo es casi imposible. El delantero de Cartaya va casi a una media de un gol por partido y es el punta más regular de la Segunda División. Su rendimiento se ha visto también multiplicado desde la llegada de Luis César al banquillo del Lugo. La falta de minutos que le lastró la temporada pasada está prácticamente olvidada y Joselu se centra en mantener su buen estado de forma para no bajarse de la titularidad. 869 minutos pisó el césped el curso pasado y cuando Jose Durán le dio la oportunidad demostró que tenía gol anotando cuatro en la recta final del campeonato. Ahora lleva el doble en 799 minutos ligueros. En los nueve partidos disputados ha sido titular en todos. A pesar de no ser un futbolista vistoso ni de tener una gran pegada, suple sus carencias con esfuerzo y dosis de oportunismo.
Pedraza
El asistente incansable que revoluciona la banda. Pocos pensarían que Pedraza es un debutante en Segunda. A sus 20 años y sin experiencia en la división de plata, a veces da la sensación de que al extremo le va pequeña la categoría. Ha marcado tres goles y entregado seis asistencias en nueve partidos. Siempre que toca la pelota lo hace con intención y es una fábrica de peligro por la izquierda. A diferencia de sus compañeros en el tridente más eficaz del Lugo, Pedraza no vistió la rojiblanca la temporada pasada. Llegó cedido este año, procedente del Villarreal. La temporada pasada compitió con el filial amarillo en Segunda B y vino a Lugo con la intención de seguir progresando en su carrera deportiva. Luis César tampoco le apea del once y ha sumando hasta ahora 709 minutos ligueros.
Perea: «La Segunda en España es muy diferente»
Su experiencia en ligas europeas poco han tenido que ver con lo que Brayan Perea (Colombia, 1993) ha vivido estos primeros meses en España. «Siempre que se habla de una Segunda División no se espera el juego que se está haciendo aquí. Esta segunda es muy diferente a lo que se está haciendo en otros países, tanto en lo que viví en Francia o en Italia», comenta el delantero.
Destaca el «manejo» y la «intensidad» que se vive en el césped de Lugo como las mayores diferencias. Un ritmo «muy bueno para los delanteros porque se busca todo el tiempo el arco rival, aunque se quiera la tenencia del balón». Se adapta «bien, cada vez mejor», gracias en parte al «apoyo del grupo».
No le escuece, por el momento, quedarse fuera del once titular y asegura que el buen estado de forma de Joselu no le perjudica. «Creo que el trabajo que está haciendo Joselu ayuda tanto al equipo como a los que estamos esperando. Nos ayuda a estar preparados, estar mentalizados para cuando ellos sientan la fatiga y nos toque reemplazarlos», comenta. Aunque añade por si acaso que «si se decidiera jugar con dos puntas sería fenomenal». «Tengo la posibilidad de jugar con otro punta, salir un poco más y buscarlo a él. Sería algo muy bueno, pero estamos bien y el sistema está prácticamente perfecto».
Se siente cómodo en ese papel de revulsivo, saliendo en los últimos momentos del partido: «Siempre he tenido la posibilidad de jugar y es algo que me hace estar mucho más atento. Son minutos complicados la mayoría de las veces y siempre estoy mentalizado para ayudar a los compañeros».
Pone la mirilla ya en el Getafe, rival del sábado, de quien le han informado tanto sus compañeros como el míster. «Ha estado en Primera y es por algo. Es un club que tendría que estar jugando más arriba». Asegura que «van a querer salir de esa situación y tenemos que estar mucho más atentos».