El futbolista de Cartaya pasó su primera temporada con los rojiblancos en el banquillo
06 feb 2017 . Actualizado a las 15:51 h.Joselu Moreno (Cartaya, 1991) es el ejemplo perfecto de un futbolista crecido en la adversidad. Llegó al Lugo la temporada pasada, tras una experiencia agridulce con el Mallorca. La buena forma de Pablo Caballero y los galones de Jonathan Pereira le tuvieron a la sombra con los rojiblancos. En la recta final de la temporada, con la permanencia en la mano y los objetivos desdibujados, tuvo su primera oportunidad.
Se resarció como pudo, con cuatro goles en cinco partidos en los que salió de inicio. Tenía un año más de contrato con los del Ángel Carro, pero aprovechando los cambios en la dirección deportiva y en el cuerpo técnico, llegó a barajar una salida por su falta de protagonismo. Le hablaron de confianza y decidió quedarse. Fue el pichichi de la pretemporada y Luis César le premió con minutos. Su ambición se vio reforzada por la lesión de Pablo Caballero. El delantero argentino tuvo que ser operado por pubalgia y al míster no le quedó otra que apostar por el de Cartaya. Dispuesto a aprovechar su ventaja, Joselu se dedicó a hacerse imprescindible para el Lugo.
Sin cualidades de un gran delantero y con un físico atípico para ejercer de nueve de referencia, suplió con trabajo todas sus carencias. Aprendió a situarse en posiciones ventajosas para un Lugo más vertical y a aprovechó la velocidad de los futbolistas rápidos como Pedraza para ganar espacios a la contra. Se doctoró en el lanzamiento de penaltis y se puso como máxima marcar en todos los partidos. En las diez primeras jornadas, Joselu había anotado ocho goles, con una media de rendimiento vertiginosa inalcanzable para otros futbolistas de Segunda División.
Ya pulverizó todos los récords
Poco a poco, fue pulverizando todos los récords del Lugo. Superó a Pablo Caballero como pichichi histórico con 21 goles desde que viste la rojiblanca y su última diana contra el Córdoba le corona como el delantero rojiblanco con más anotaciones en una temporada, 16. Ahora el Lugo aspira a renovarle ante el interés que ha despertado en otros clubes.