El Lugo dejó sus opciones de atacar la zona alta en uno de los estadios más impenetrables
08 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Solo un equipo había ganado en el Heliodoro, el Reus. Ahora sabemos por qué. El Tenerife fue rocoso en casa, serio e implacable. El error de Jorge Sanz pudo costarle la vida, pero supo soportar la bofetada, hacer de tripas corazón e insistir hasta corregir el desagravio.
La derecha
Fue el punto débil de los visitantes, los dos goles los inició Camille. Es para hacérselo mirar porque los dos goles le llegaron al Lugo por la misma banda. En el primero, Camille centra a placer hacia el área pequeña, en el segundo es de nuevo el francés el que inicia la jugada del gol.
Joselu
Las molestias del delantero encendieron ayer todas las alarmas del equipo gallego. Otra de las claves del partido, antes del minuto 40, la lesión de Joselu marca el partido. El míster decidió que le reemplazase Brayan Perea y el delantero colombiano llevaba meses sin ir siquiera convocado.
Oportunidad
Aitor Sanz cambió el disfraz de héroe por el de villano con un gol en propia puerta. Aitor Sanz fue un héroe en la primera parte, creando mucho peligro y adelantando a los suyos. Debió darse un golpe en la cabeza en el descanso. Salió, se marcó en propia y se ganó la cartulina. A pesar de la oportunidad, el Lugo no pudo terminar de hundir al Tenerife.
Muro de carga
Dani Hernández se aseguró de mantener a salvo el punto tras el empate. Bien podrían haber sido las cosas muy diferentes en el Heliodoro con otro hombre salvaguardando la portería del Tenerife. Dani Hernández se ganó ayer la aureola con paradas imposibles. Iriome fue el más perjudicado, le detuvo una bolea desde la derecha en un rechace y un zapatazo que desvió por encima del larguero.