El Lugo pierde intensidad y carácter

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos LUGO / LA VOZ

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Segunda A El equipo rojiblanco dio demasiadas facilidades en las cuatro últimas jornadas

28 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno de los grandes pilares del Lugo en la presente temporada era la intensidad que derrochaban todos sus jugadores en cada partido. Esta característica, unida a la presión defensiva en todas las líneas que el cuerpo técnico inculcó a la plantilla desde el primer entrenamiento eran las bases en las que el equipo cimentó los excelentes resultados que estaba logrando hasta hace un mes.

El equipo dejó de ser intenso en el partido de hace cuatro jornadas en casa ante el Albacete en el que se dejó empatar tras ponerse por delante y en las tres jornadas restantes resultó derrotado, y también superado en el juego, de manera clara por el Zaragoza y el Tenerife a domicilio y por el Barcelona B a favor de ambiente.

El problema es más que evidente y ha sido diagnosticado por el propio Francisco Rodríguez, quien no dudó en afirmar de manera rotunda que «el equipo necesita más intensidad que lo que hemos hecho hoy», tras el encuentro del pasado lunes en el Heliodoro Rodríguez.

Las consecuencias de que el equipo dejara de presionar desde el inicio de la jugada y que también perdiera su identidad como bloque son que los rivales llegan a la portería de Juan Carlos con una gran facilidad y disponen de numerosas ocasiones de gol. Por fortuna el guardameta rojiblanco sigue en gran forma y ha impedido en varias ocasiones que su equipo sufriera goleadas más abultadas.

La defensa es la línea más señalada tras los últimos reveses del equipo, incluso el propio entrenador no dudó en criticar que los dos centrales acabaran un partido tan intenso como el de Tenerife sin haber visto una sola tarjeta de amonestación. El desacierto defensivo es evidente, pero también hay que tener en cuenta que tanto el centro del campo como los delanteros tampoco se están mostrando tan solidarios para ayudar a sus compañeros de la retaguardia como lo hicieron durante la totalidad de la primera vuelta y el inicio de la segunda.

En el plano ofensivo, el equipo sigue sin hacer goles con facilidad, carencia que estaban paliando gracias a la sobriedad en la retaguardia

Lo único positivo de esta situación es que los propios integrantes de la plantilla son conscientes de que la solución a esta crisis está en sus manos como han manifestado en varias ocasiones en las últimas semanas. Todos han marcado con letras rojas la próxima cita liguera el sábado a partir de las 20 horas ante un Granada que llega al Ángel Carro muy crecido tras los últimos resultados positivos y que se ha convertido en un serio aspirante al ascenso.