Primer enfado serio con los árbitros

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos LUGO / LA VOZ

CDLUGO

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Segunda A Malestar en el Lugo por la actuación de Arcediano Monestillo en Córdoba

13 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La temporada estaba transcurriendo casi como una balsa de aceite para el Lugo en lo que a actuaciones arbitrales se refiere hasta que la semana pasada se hizo pública la designación del manchego Dámaso Arcediano Monestillo para dirigir el partido de El Arcángel ante el Córdoba.

El trencilla fue el mismo que dirigió en la primera vuelta el partido que los lucenses disputaron en Valladolid, el único de la presente temporada sobre el que se quejaron por la actuación arbitral. La queja principal de los visitantes se centraba en dos jugadas un inexistente penalti que permitió a los pucelanos igualar la contienda y otro no señalado a favor de los foráneos por un derribo a Campabadal en el área vallisoletana.

La designación de este colegiado para dirigir otro partido fuera de casa no fue del agrado ni de los jugadores ni del cuerpo técnico del cuadro del Ángel Carro, pero tuvieron la prudencia de no manifestarlo públicamente durante la semana, aunque no podían ocultar su desconfianza sobre la posible actuación arbitral.

El arbitraje del trencilla manchego confirmó los peores temores de los rojiblancos y desembocó en críticas al final del encuentro, tanto por parte de los futbolistas como del técnico.

Francisco intentó no incidir demasiado en la rueda de prensa en la actuación arbitral a la que se refirió con bastante tino, pero al final no pudo contenerse ante la insistencia de los periodistas y manifestó que «se equivocan lógicamente, no quieren hacerlo, pero da la casualidad que fuera de casa nos vuelve a pitar el mismo árbitro».

Las principales quejas de los visitantes sobre la actuación arbitral en el partido de El Árcangel no se referían a jugadas concretas en las que pudieran haber resultado perjudicados, de hecho a los locales les fueron anulados dos goles por fuera de juego, uno muy claro y el otro más ajustado. Las protestas se centraron en la diferencia de trato en el plano disciplinario al considerar que Arcediano Monestillo, en un partido bastante trabado, fue muy riguroso con las actuaciones de los jugadores visitantes y demasiado contemplativo cuando eran los pupilos de Sandoval los que cometían alguna falta susceptible de ir acompañada de amonestación.

La presunta diferencia de criterio del trencilla manchego se tradujo en el que el Lugo terminara con 10 jugadores sobre el terreno de juego tras ser expulsado Fede Vico en el minuto 46 al mostrarle la segunda amarilla por una acción en la que tocó con el brazo a un contrario en un salto de cabeza. La actuación arbitral se completó con un rosario de tarjetas para los visitantes. Leuko, Juan Carlos Kravets, Seoane, Chuli, Campillo y Bernardo Cruz fueron amonestados, mientras que por los locales solo José Antonio Reyes vio la cartulina amarilla en una acción en la que desplazó un balón y el colegiado consideró que era pérdida de tiempo. Entradas bastante duras, o por lo menos de igual gravedad que las que les costó la amonestación a los visitantes, quedaron sin sancionar disciplinariamente cuando las cometieron futbolistas del cuadro cordobés.