Jorge supera ampliamente la cifra de cincuenta partidos en el CD Lugo. Puede que sea un buen momento para hacer un balance. Para comenzar, llegar a esa cifra siendo canterano ya de por sí merece un reconocimiento. No es habitual ni estamos acostumbrados a celebrar que un futbolista lugués alcance esos
guarismos, lo cual quiere decir que está plenamente afianzado y consolidado en el equipo, además de ser uno de los pocos que continúan de la anterior temporada teniendo en cuenta la renovación prácticamente total de la plantilla con la llegada de la nueva propiedad.
Su integración es total y su protagonismo crece de forma significativa. En todo caso creo firmemente que por su edad está en plena formación. Lo cual me genera un especial optimismo y grandes expectativas referente a su presente y futuro futbolístico. Jorge es de esos jugadores que podrían jugar al fútbol en cualquier periodo de la historia. No especula, juega siempre al límite y siempre mira hacia delante. Es explosivo y disputa con tanta energía cada acción con balón y sin él que altera y agita a los aficionados. Cuando le llega el balón, sabes que la velocidad del juego va a cambiar. No se guarda nada en cada jugada y no conoce la palabra pausa.
Tiene un camino por recorrer y lo está gestionando a mi modo de ver de forma ejemplar. Necesitará ayuda para mejorar en su juego como todos los futbolistas, pero es importante que no pierda la esencia de lo que lo hace diferente. Con el apoyo del cuerpo técnico y compañeros mejorará cuando atacar y cuando temporizar. Tendrá un mayor control del espacio y del tiempo.
Su labor defensiva irá adquiriendo un mayor dominio. Se posicionará mejor y atacará los espacios con una mayor coordinación y con ello estará en mejor disposición para al gol. Coordinará mejor los centros y se convertirá en un asistente de lujo. Todo esto sin duda llegará porque tiene actitud, aptitud, humildad y no le asusta el trabajo. Los demás también tenemos nuestra misión, animarlo en los momentos más complicados y exigirle cuando todo sea estupendo.
Atesora en mi opinión una cualidad poco frecuente ni en futbolistas jóvenes ni en adultos, acepta de forma acertada el código del fútbol. Salir en el once inicial o incorporarse en cualquier momento al partido no le cambia su puesta en escena. Me parece una interpretación de lo más adecuado de cuando uno puede ser útil y no perder la oportunidad de demostrarlo. Esto no quita ni más ni menos ambición. Pero entre tanta formación no nos olvidemos que Jorge es rápido, es incisivo, es explosivo, es vertical, y estas características no es sencillo encontrarlas.
No será fácil retenerlo si el camino sigue siendo ascendente, no sería necesario ni aconsejable hacerlo ni para él ni para el propio club. Entre tanto, sigamos disfrutando de su juego, de su progresión y de su exquisita sencillez y amabilidad.