Los ecologistas insisten en el control del aprovechamiento de aguas en el Mandeo

GUILLERMO LIAÑO BETANZOS

A CORUÑA

ÁLVARO BARROS

Segun el grupo Hábitat, la construcción de una estación de aforo antes de finales de año resolverá el problema No se trata de un suceso aislado. Las bruscas variaciones de caudal que experimenta el Mandeo alteran el patrón biológico de la zona. Para los encargados del coto de pesca de Chelo y miembros del grupo naturalista Hábitat, los hechos apuntan al excesivo aprovechamiento fluvial que ejerce la hidroeléctrica de Zarzo. El resultado, mejillones de río muertos y la cadena biológica del salmón en peligro. La Consellería de Medio Ambiente ha remitido un expediente informativo a la central.

28 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«En apenas quince minutos recogimos más de cuarenta ejemplares muertos, en un radio de tan solo treinta metros», comentaba ayer alarmado Álvaro Barros, presidente del Grupo Naturalista Habitat. Los primeros cálculos, realizados conjuntamente con los guardias del coto fluvial de Chelo, ascienden a varios centenares de moluscos muertos, víctimas de un brusco descenso en el caudal del Mandeo. A juicio de Hábitat, la causalidad conduce directamente a la hidroeléctrica de Zarzo, si bien «es una suposición, porque todavía es necesario efectuar mediciones muy precisas». Caudal ecológico del Mandeo Este obstáculo alcanzará solución definitiva a finales de año, momento en el que la central deberá contar con una estación de aforo, que registrará si el aprovechamiento de las aguas por parte de la central respeta los mínimos exigidos por ley. Si el caudal ecológico resulta violado, habrá expediente sancionador. La situación es especialmente grave. Además del mejillón de río, otras especies de la zona pueden verse afectadas. Es el caso del salmón. «Las variaciones de caudal los desorientan y hacen accesibles a los predadores, al tiempo que dificultan la puesta de huevos», concluye Álvaro Barros.