TIRÓN DE OREJA

La Voz

A CORUÑA

PEDRO GRANELL MÚSICA

19 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Lleno absoluto en el Coliseo. Fenómeno de masas, La Oreja de Van Gogh conmocionó a los miles de niños y adolescentes que abarrotaron el recinto. Sus padres pululaban despistados en busca de retoños eléctricos e hipnotizados. El grupo comenzó a la hora prevista (había que irse pronto a la cama). Las niñas y niños se lo pasaron pipa, y eso es ya todo un éxito. Ahora bien, musicalmente no dan para mucho. Yo no sé si les gusta el sonido hortera de pachanga, o es que el ingeniero de sonido estaba ligando tras los escenarios, pero lo cierto es que sonaron pobres. Lo único que se oía era la voz de Amaia y el teclado. Por cierto, el teclista hizo un solo de theremin que no estuvo mal, se ve que le gustan los aparatitos raros. El concierto fue la consecución de todo un proyecto de márketing y publicidad durante dos años. Bombardeo general en radio, prensa y TV. Así nace un grupo de la nada. Nadie se asusta, sucede desde los comienzos del pop. Esta vez fue La Oreja de Van Gogh, mañana será El Pene de Dalí, qué más da. No seamos pesimistas, esperemos que gracias al concierto los niños coruñeses se aficionen a la música y dentro de una década tengan criterio propio. Mi sobrina de siete años alucina con los vascos, pero también con Curtis Mayfield o P.J. Harvey. El Coliseo está ofreciendo una programación para todos los gustos y eso se agradece, todos contentos. El 12 de julio nos espera uno de los grandes acontecimientos del verano: Neil Young y Beck en una misma actuación. No se lo pierdan. redaccion@lavoz.com