Una coruñesa adquirió un día antes de la catástrofe la entrada para visitar la cima del World Trade Center La cima de Nueva York ya no existe. Estaba a 110 plantas de altura y dos pilotos suicidas la borraron del mapa el pasado 11 de septiembre. Un día antes, la coruñesa Anabel Cruz había adquirido su entrada para visitar «algún día de esa semana» el mirador que coronaba el World Trade Center. El ticket prometía espectaculares crepúsculos y vistas insuperables. No acudió a su cita el lunes, ni el martes. Sobrevino la catástrofe y durante una semana esta funcionaria luchó entre el miedo a volar y el deseo de regresar.
20 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Tras diez días en Nueva York, Anabel Cruz se reincorporó ayer a su puesto de trabajo en el área de Urbanismo del Ayuntamiento. «Estaba deseando volver a la rutina, al trabajo, algo que nunca me había pasado durante unas vacaciones», apunta. En el bolso guarda un peculiar souvenir. El ticket City Pass para ascender a la cumbre del desaparecido World Trade Center. Durante diez días se alojó en casa de una amiga española casada con un norteamericano. Él trabajaba en las Torres Gemelas y la mañana del atentado salvó su vida porque decidió ir a la Universidad. «Pasaron varias horas hasta que conseguimos comunicarnos con él por correo electrónico», explica la joven coruñesa, que, por esta circunstancia, se vio desde el primer minuto «metida de lleno en la tragedia humana».