Los trabajadores que acepten los puestos alternativos sufrirán una merma en su finiquito El comité de empresa de Altadis emitió ayer un duro comunicado en el que acusa a la empresa y a la Administración de incumplir los acuerdos pactados en su día con los sindicatos, de cara a la recolocación de los más de 200 trabajadores afectados por el cierre de la fábrica de A Palloza. Los representantes de la plantilla denuncian que los interesados en los empleos alternativos sufrirán una importante merma en su finiquito, «lo que supone tener que comprar el puesto de trabajo, algo que consideramos inadmisible».
08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La plantilla de la Fábrica de Tabacos está indignada con el futuro que se le plantea. El pasado otoño, se anunciaba la inminente creación en la comarca de dos fábricas de las empresas Sumtec y Cristalglass, en las que se podrían recolocar a los afectados por el cierre de A Palloza. Sin embargo, tras la concreción de la primera oferta, transmitida por el comité de empresa a los trabajadores en una reciente asamblea, el malestar es general. Además de obligarles a comprar el puesto de trabajo, mediante una reducción de la indemnización por el despido en Altadis, los afectados se han encontrado con que sólo se ofertan veinticinco puestos de operario. Operarios «Se crea una fábrica nueva con cuarenta empleos -explica Eduardo Louzán, de UGT-, y sólo nos ofertan los de operario, cuando aquí hay gente con toda clase de formación: ingenieros técnicos, titulados en FP-2, etcétera. Si se monta una empresa y consigue subvenciones al amparo de nuestro acuerdo con Altadis, esperábamos que nos ofertaran todos los puestos, no sólo los de operario. Por ejemplo, hay compañeros que darían el perfil para ser comercial, pero no lo ofrecen, hay cargos que parece que están restringidos». «Los trabajadores están que trinan -añade Louzán-, y a los miembros del comité se nos caía la cara de vergüenza cuando tuvimos que explicar en la asamblea las condiciones que nos proponen. De esta forma, la gente joven tendrá que aceptar el traslado a otras fábricas de Altadis, para mantener su cualificación profesional. Salimos perdiendo nosotros, pero también toda la ciudad, porque se pierde calidad de empleo en A Coruña y eso es malo para todos».