A Coruña bebe Centenario

La Voz

A CORUÑA

RUBÉN VENTUREIRA EL REPORTAJE La Copa dispara la compra de camisetas conmemorativas y el ingenio popular

08 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Es la hora de presumir, la del choteo (educado) a los madridistas. La Copa é nosa. Y la retranca, también. Juan Carlos entró el jueves en un pub del Orzán regentado por un madridista bonachón. No pidió un cubata de Cutty Sark, como es habitual. Tampoco champán. Le dijo al merengue: -Ponme un Centenario. Y con dos hielos, que tengo que celebrar dos roscos. La gente canta en los pubs del Orzán, espontáneamente, el Cumpleaños feliz. Cada título tiene su canción, y ésta es la de la Copa 2002, como el Yo te quiero dar fue la de la Liga 2000, también nosa. Cada título tiene también su camiseta, y la que el Dépor lució en el Bernabéu se está vendiendo como los churros del Timón los domingos por la mañana, o sea, a decenas. Habla Pepe Ron, propietario de Deportes Cimáns: «La venta se ha multiplicado por diez después de la victoria». Esta tienda despacha 400 camisetas campeonas por día. Es la elástica oficial, pero hay muchas más extraoficiales. En muchos quioscos se venden dos curiosos modelos. Uno reproduce una conversación futbolística entre dos personajes de South Park. En la otra vemos a un toro blanquiazul (uno de los iconos favoritos de los Ultra Sur es la bandera de España con un toro negro). Más enxebre es colocar a una vaca sobre la bandera gallega. Eso es lo que ha hecho, con buen gusto, la empresa Dez+dez. Gran idea que está rachando en ventas. La esquela También hay hueco para el humor negro. En la fachada de muchos negocios, como en la de un estudio de fotografía de la plaza de España, cuelga una esquela. Leemos en ella que el Madrid falleció «a los 100 años de edad arrollado por el Deportivo de La Coruña». Lo lloran, entre otros, «su abuelo Di Stéfano, el colegio de Árbitros y demás familia». Mientras se expande la risa sana a costa del perdedor, la ciudad continúa teñida de blanquiazul. Caixa Galicia fue pionera. Empapeló la ciudad con los tonos del Dépor. Muchos han seguido su ejemplo. En el Cantón Grande hay varios edificios en cuyas fachadas ondean banderas gigantes con los colores del equipo coruñés. Hasta una tienda de ropa, Mango, se ha sumado al fervor. El Dépor está de moda. Y beber Centenario, también.