Viñetas desde o Atlántico

Joaquín Lens A CORUÑA

A CORUÑA

26 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Salón del Cómic coruñés cumple su quinto aniversario y, tras el derribo de la Estación Marítima, donde se celebraron las ediciones anteriores, ocupa hasta el próximo 1 de septiembre las tres salas de exposiciones municipales. Y con un éxito de público que iguala el de años anteriores, a pesar de este cambio, consolidándose el certamen que dirige Miguelanxo Prado como un encuentro imprescindible en el panorama de la banda diseñada europea. Kiosco Alfonso Como modo de comprobar el trabajo que implica la creación, desarrollo y publicación de una historieta, nada mejor que empaparse del aluvión de originales que acoge el Kiosco Alfonso. Entre ellos, trabajos de maestros como Jan y Bernet, de los creadores que publican en Golfiño y de otros muchos bajo el epígrafe de La Historieta en España de 1977 a 2002 , un recorrido imprescindible por la aportación estatal al llamado Noveno Arte. Además de las obras de los dos protagonistas de esta edición, llamamos su atención sobre las aportaciones de Royo y J.?M. Berenguer, auténticas obras maestras del dibujo, que no desentonarían en una galería de arte. También en el Kiosco Alfonso, además de en cualquier quiosco gracias a La Voz de Galicia, podemos contemplar la creatividad que se ampara bajo el epígrafe de Golfiño , una revista dedicada al cómic que logra cifras de venta difícilmente alcanzables para una publicación de sus características. Allí se podrán contemplar originales de los autores, que han hecho posible un proyecto que honra a sus artífices y hace disfrutar a un público que se muestra receptivo a propuestas de este tipo. Durán Loriga Si bien la representación física de los inventos del insigne Profesor Franz de Copenhague atraerá sin duda a numerosos visitantes a la Casa de Cultura Salvador de Madariaga sita en la calle Durán Loriga, nos atrevemos a recomendar la atenta contemplación de los planos de los inventos, auténtica muestra del ingenio bien entendido, del absurdo como modo de enfrentarse a los avances de la técnica y humor surrealista para afrontar una realidad vulgar y mediocre (aparatos para abofetear alumnos díscolos, dentaduras postizas para masticar distintos alimentos, gafas multiusos...). Máxime cuando alguno de los supuestamente imposibles inventos de Ramón Sabatés, como los melones cúbicos, han sido ya superados por la realidad. Y sin abandonar el edificio, en el primer piso podemos contemplar los originales, en todos los sentidos, de los participantes en el concurso convocado por el Instituto de la Juventud. Allí podremos comprobar el altísimo nivel que alcanzan los nuevos creadores, tanto a nivel técnico, como de contenido, lo que augura una boyante nueva generación que esperemos no se malogre en términos editoriales. Destacaríamos los trabajos de Lorenzo Gómez y Alberto Vázquez, premiados en el apartado de cómic y Laura Ginés (extraordinario El chantaje emocional ), Pablo Amargo y Lucía Gutierrez, en el correspondiente a ilustración. Palacio Municipal Que su visión crítica de la realidad sea seguida por miles de lectores cada semana convierte a El Jueves en una referencia obligada dentro del humor gráfico español. Después de 25 años de independencia y mala uva, qué mejor homenaje que una exposición como la que alberga la sala de exposiciones del Palacio Municipal. Imposible destacar a un autor (Ivá, Óscar, Gallego y Rey, Gin, Fer, Forges...) por encima del resto, habida cuenta de la variedad, siempre dentro de la calidad que ha caracterizado a El Jueves en su encomiable andadura. Un mito contemporáneo que nos recuerda la importancia del color del cristal con que se mira. También en la sala de María Pita se muestra una abundante colección de publicaciones editadas en España entre 1977 y 2002, digno colofón a una convocatoria que, desde el magnífico cartel de Das Pastoras hasta la más modesta de las ediciones, tiene un nivel y una aceptación popular extraordinarias.