Fenosa invierte 40 millones de euros en la construcción de un sistema cerrado
11 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Es, con la de los accesos, una de las obras más caras de la historia de la ciudad. Quizá por eso se le adjudicó, en principio, el pomposo nombre de Palacio del Carbón, aunque Unión Fenosa prefiere ahora emplear una definición más comedida y biensonante, proyecto Medusa . Palacio o medusa, qué más da, su objetivo será dar cobijo al que, para los vecinos de Os Castros, es el rey de las molestias: el carbón. Hasta 120.000 toneladas de mineral podrá albergar la llamada zona de transferencia, una gran carpa que gastará aspecto de moderno pabellón de equipo NBA. Os Castros es «la ventana de la ciudad», como le gusta decir a Francisco Vázquez cuando visita el barrio (precisamente, su primera inauguración como alcalde fue la del asfaltado de la calle Miramar, una de las más carbonizadas ). El problema es que los que viven en esta metafórica ventana no pueden abrir las ventanas pues una manta de polvo se extenderá por la casa si deciden airearla. Así que lo que han aireado los vecinos es su indignación. Historia Dicen que les sobran los motivos para la movilización. Históricamente, Os Castros ha sido el barrio más perjudicado por el desarrollo portuario. Perdió un castillo, el de San Diego, porque había que hacer un muelle. Le arrebataron una gran playa, la del Lazareto, para construir un varadero. El reducido arenal que lo sustituyó mucho tiempo después, Oza, se vio bañado en la polémica el pasado año por la construcción, a su vera, de una balsa de lodos tóxicos. Pero ninguna lucha ha sido tan constante y extensa como la que los residentes han emprendido contra las descargas. Las primeras protestas datan de principios de los noventa. Año especialmente agitado fue 1996. Una serie de concentraciones precedieron a una manifestación que marchó del Mirador de Os Castros hasta la sede de la Autoridad Portuaria. Uno de los vecinos más beligerantes en aquel tiempo fue Manolo Sánchez, que había sido chófer del presidente norteamericano Richard Nixon. Muy afectado por el polvillo, se presentó con una mascarilla en una de las movilizaciones. Manolo se la quitó para dejar una frase para la historia: «Superé lo del Watergate, pero lo de las descargas no lo supera nadie». Falleció poco después. La respuesta Los dardos vecinales han apuntado principalmente a Fenosa, que respondió con el proyecto Medusa , consistente en construir un sistema de descarga totalmente cerrado en el muelle del Centenario, que la Autoridad Portuaria amplió para darle cabida a esta instalación. Según la empresa, las obras comenzarán a principios de año. El plazo de duración de los trabajos es de 18 meses, por lo que el carbón entrará en palacio en el 2004.