El amigo de los árboles

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

06 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Había nacido en A Coruña el 20 de junio del año 1889. Su padre poseía una cerería cerca de la iglesia de San Jorge, y en su atención era ayudado muchas veces por su hijo, al mismo tiempo que éste estudiaba en el instituto Eusebio Da Guarda el bachillerato. Posteriormente cursó estudios de Magisterio, que terminó en 1908. Su primer destino fue en la escuela de Vilasantar, pasando posteriormente a las de Coristanco y Celas de Peiro, en Culleredo. Poco después ganó la plaza de director de las escuelas que en Ares sostenía la Alianza Artesana Americana.En 1909 se incorporó a la Cruz Roja Española, donde ocuparía diversos cargos. También fue fundador de la asociación Amigos de los Árboles, que se convertiría después en la gran pasión de su vida.En 1911 ingresó como tenor en la agrupación Airiños da Terra, también en la Coral Polifónica El Eco y, dos años más tarde, ingresó en Cantigas da Terra. Maestro Federico García Expósito stuvo destinado en la escuela de Ares hasta el año 1916, dedicándose después, durante dos años, a la enseñanza privada. En 1918 ganó una plaza de magisterio en su ciudad natal, de donde ya no se movió. Su primer destino sería en las escuelas del Sanatorio Marítimo de Oza. Fue, asimismo, redactor de El Ideal Gallego, desde su fundación en 1917, dejándolo poco antes de la Guerra Civil, aunque siguió como colaborador del diario católico. En 1926 fue nombrado hijo adoptivo del municipio de Ares, dándose después su nombre a una de las plazas de la villa.Durante la Guerra Civil fue administrador del Hospital Militar y también de El Ideal, ejerciendo después de la contienda como maestro de la escuela de mutilados de guerra, de Mesoiro, y, finalmente, de las Escuelas Da Guarda, donde se jubiló el 20 de julio de 1959.Falleció en la residencia del Padre Rubinos el 30 de abril de 1983. Condecoraciones Entre las condecoraciones y distinciones que recibió a lo largo de su vida estaban la gran cruz de Beneficencia, la encomienda de Alfonso X el Sabio, la medalla de plata de la provincia (concedida por la Diputación en 1972), la de salvamento de náufragos (al salvar de perecer ahogado a un niño de corta edad), la de oro de la Cruz Roja Española y la del Ayuntamiento coruñés.