Entre maquetas de barcos, bolsas de Mickey y bufandas del Dépor. la escritora Luisa Castro firma ejemplares de su última novela, Viajes con mi padre , en El Corte Inglés. -Es la historia de una chiquilla entre los 13 y los 18 años que vive en Foz, con un padre marinero y una madre que hace también de padre, y a la que le gusta escribir. -¿Autobiográfico? -Realismo subjetivo, mi realismo. Lo más próximo es lo que más me motiva para escribir. No busco la inspiración muy lejos de mí. Me sirve para trabajar más a fondo. Desde luego, no es por vanidad. -Empezó como poeta y toda su obra destila poesía. ¿También en este libro? -La poesía es como un río, como una necesidad de estar en contacto con las palabras. La poesía es la base de todo lo que escribo.-¿Próximo libro?-Está escrito. Son unos poemas desordenados, algunos en gallego, otros en castellano. -¿Qué referencias literarias tiene? -Uno de los poetas que para mí está muy por encima es Rilke. Otro de los grandes es Yates. De los narradores te diría Robert Walser. -¿En gallego? -Méndez Ferrín, Baixeiras y otros muchos. -Su padre, marinero; ¿qué me dice del «Prestige»? -Tenía que pasar. Nunca nadie se preocupó de la gente del mar.