La facultad de volar

La Voz

A CORUÑA

G. S.XOSÉ CASTRO

En Alvedro se presentó la avioneta de entrenamiento bautizada como «Campus de Riazor». Isabel Orjales abrió los actos del segundo aniversario de «Coruña solidaria»

07 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Es el principal tema de conversación. Supera en el ránking de asuntos de charla de ascensor a la pregunta clásica de estos días: ¿Qué vas a hacer en Semana Santa? Llegar en avión a A Coruña debe de ser una delicia. Me acuerdo cuando, un día también despejado, aterrizó por primera vez Bebetiño y dijo que la ciudad era como Río de Janeiro en pequeño. Ayer en Alvedro se estaba de vicio. Asistí a un bautizo muy especial. El padrino fue el rector, José Luis Meilán , y, la criatura, una avioneta de entrenamiento avanzado modelo Piper Arrow IV a la que pusieron de nombre Campus de Riazor . La presentación del aparato, al que no creo que me atrevería a subir, sirvió también para que la empresa Aeroflota del Noroeste, que dirige David Fernández Brandariz , entregase los diplomas de piloto comercial, privado e inspector de vuelo a 23 alumnos. Uno de ellos, José María Fernández , recibió una insignia de plata por ser el número uno de la promoción. «Espero que pronto estos estudios tengan el reconocimiento oficial académico», comentó Meilán, que estuvo acompañado por la vicerrectora María Jesús Manso . Ahí tienen a los protagonistas de la soleada mañana al lado de la aeronave que servirá para que muchos jóvenes conozcan la facultad de volar. Segundo aniversario Lo celebran durante toda esta semana los promotores de la red de cooperación Coruña solidaria . Charlas, talleres, mesas redondas, exposiciones y conferencias, como la que tuvo lugar ayer en el Centro Municipal de San Diego, forman parte del programa de actos. La encargada de iniciar esta serie de actividades fue Isabel Orjales , una coruñesa que es profesora de Sociología en Madrid, que fue presentada por la presidenta de la asociación Dédalo, Mónica Longueira . Orjales habló sobre los problemas de la infancia ante muchos padres con niños que presentan distintos problemas de comportamiento. Malabaristas en acción Mientras los papás escuchaban a Orjales, los niños se divertían en el exterior del centro de San Diego. Para entretener a los más pequeños, la organización contrató al grupo de malabrismo Picompë . El espectáculo que presentó, titulado O casting y repleto de colorido, hizo vibrar a los niños. La cara buena de la infancia, que es la sonrisa, y la menos buena, que son los problemas, se vieron ayer en Os Castros.