Las máquinas destapan las nuevas carreteras del parque de Eirís

Francisco Espiñeira Fandiño
F. Espiñeira A CORUÑA

A CORUÑA

Concluye el espectacular desmonte de la prolongación de la avenida de los Caídos Algunos de los viales interiores ya tienen la primera capa asfáltica

30 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Al viejo asentamiento chabolista de la calle Oleoducto ya no hay quien lo reconozca. El buen tiempo y la precisión de las máquinas ha sustituido las tablas de las viejas casetas por una tela de araña de caminos todavía repletos de tierra, pero que a muy corto plazo se convertirán en las calles de la nueva área residencial de Eirís. De hecho, la parte más complicada de los trabajos está prácticamente rematada. El desmonte de la zona más próxima a la canalización del suministro petrolífero de la Refinería ha concluido, y ya han dado comienzo los trabajos de alcantarillado de los nuevos viales. Dragados, la empresa adjudicataria del proyecto, también ha completado el desmonte de la colina de Eirís, en lo que supondrá la prolongación de la avenida de los Caídos y la conexión entre el barrio del Castrillón y la zona de Matogrande. El coste total aprobado por el Ayuntamiento asciende a algo menos de 6,5 millones de euros. Esta obra se completará con la licitación del llamado túnel de Eirís, cuya última fase ya tramita el Gobierno central. Con la realización de esa infraestructura, el puerto tendrá una salida directa desde los muelles hasta la zona de A Grela, desde donde se obtiene un fácil desplazamiento por carretera hacia la Costa da Morte y los propios polígonos industriales de la ciudad. Máximo esfuerzo Es precisamente la zona del Oleoducto donde se prevé que, en los próximos meses, se concentre el esfuerzo de la empresa que realiza el proyecto, ya que en ese punto está previsto la construcción de un gran bulevar que delimite el área residencial. Las actuaciones, que por ahora sólo afectan a las infraestructuras diseñadas para los 360.000 metros cuadrados sobre los que se extiende la zona de trabajo, ya han cuajado en la colocación de la primera capa asfáltica en algunos de los viales. Las máquinas trabajan a todo ritmo y el olor del alquitrán y su negruzco color son visibles por parte de los viandantes y también de los conductores que circulan por el barrio. Una vez completadas las infraestructuras básicas, el siguiente paso será la construcción de la zona de viviendas. En total, son más de 1.500 los pisos que hay programados, de los cuales unos trescientos estarán sometidos a algún tipo de protección oficial. En total se levantarán tres bloques de diez plantas, dos de cuatro, nueve de tres, y tres de dos, según se recoge en el desarrollo del plan parcial aprobado por el Ayuntamiento.