Matemáticas para sanear la ría

Juan Gómez-Aller A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Reportaje | Los números, llave para limpiar las aguas de A Coruña Caminos presentó a la Xunta un proyecto para simular O Burgo por ordenador

30 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Si Dios no juega a los dados (que había dicho Einstein) con la ría de O Burgo, entonces hay formas de predecir su comportamiento. Toda esa agua, que alimenta a familias enteras, que hace nacer sueños de puentes y que cruzan a diario yates con mil historias distintas, se resume en seis ecuaciones. Esas seis fórmulas son la ría de O Burgo, y con ellas los ordenadores Alpha de la Escuela de Caminos podrían simular el comportamiento del agua que moja A Coruña -no sería imposible, ya recrearon por encargo de la Agencia Espacial Europea la onda de choque del transbordador espacial europeo- y averiguar, de una vez por todas, el mejor método para limpiar las toneladas de porquería que descansan en el fondo. Mantequilla «Son cálculos que a un ordenador le pueden llevar días». La voz de Manuel Casteleiro deshila las ecuaciones que aparecen en pantalla como mantequilla. Está acostumbrado a ello. A Coruña está a la cabeza de la investigación nacional en métodos numéricos, la simulación de fenómenos naturales o de retos tecnológicos por ordenador, a través de complejas fórmulas matemáticas. Y él está al frente. Hace tres años propusieron a la Xunta simular O Burgo litro a litro. El proceso es caro:primero hay que recoger una cantidad ingente de datos sobre mareas y comportamiento del agua. Luego, aplicar media docena de complejísimas ecuaciones y tratar de recrear el comportamiento del mar en un ordenador. Todavía no han tenido una respuesta definitiva, pero la Administración les ha encargado otras tareas similares. El equipo de Caminos está simulando la ría de Arousa en un ordenador para mejorar su salinidad y, con ello, la producción de mariscos y moluscos. Vertidos A mejores ecuaciones, más y mejores berberechos. También calcularon qué ocurriría si se producen varios vertidos a la vez en el puerto coruñés, una simulación que permitiría conocer el lugar exacto donde pararla. Todo plasmado en un completo análisis que serviría de mucho a la hora de colocar las barreras anticontaminación. ¿Difícil? Sí, pero no más que calcular el comportamiento de cualquier estrella de nuestra galaxia. «Lo más complicado -explica Manuel Casteleiro- es simular la caída del agua de un grifo en un lavabo».