PLAZA PÚBLICA | O |
29 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CUANDO los titulares me anticipan que los pocos hombres de sentido común, de orden, van a expresar su opinión en un tema deportivista me suelo llevar una gran alegría pues, ¡son tan pocas veces las que ocurre! Otra cosa, claro, son las comunicaciones más o menos poéticas de los profesionales de las direcciones técnicas, con unos riñones bien forrados de dinero por estas cosas. Mauro, Mauro Silva, pasará a la historia como uno de los personajes con mejor criterio y de mayor rentabilidad para el fútbol coruñés. Decía, no sé dónde, que se había quedado con mal gusto de la forma tan fría de decir adiós a otro de los personajes de estos años: el abuelo Donato. ¡Cómo ha cambiado el fútbol! Yo lo que creo que ha cambiado son determinadas personas del fútbol y que, quizás por la dureza del metal, hoy se carece de la más mínima sensibilidad. Algunos están encantados, dicen. ¿No están tan bien pagados? Y ahora, ¿qué quieren, besitos? El tema no te es así: hay que echarle una pensada más profunda. Me resisto a pensar que sólo queda lo metálico. Yo, al menos, en Riazor, lo percibo con mucha mayor emotividad. Quizás es que a algunos les interesa sólo lo metálico. Pues Mauro, que no se olvide, ya no estará en el próximo Teresa Herrera.