El edificio de la ONCE lucirá una nueva fachada tras cinco meses de obras

Lucía Mateo A CORUÑA

A CORUÑA

Lámparas de xenón en cada una de las plantas iluminarán el inmueble durante la noche El aspecto será similar al anterior, pero los cristales estarán laminados para mayor seguridad

03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El edificio de la Organización Nacional de Ciegos en la ciudad lucirá nueva fachada tras unos cinco meses de obras. El diseño escogido es similar al anterior, ya que vuelven a apostar por el cristal, pero cuenta con cambios de importancia que darán un aspecto novedoso a la sede y aumentarán su seguridad. El arquitecto encargado de llevar a buen puerto este proyecto es Jacobo Rodríguez-Losada Allende, de la constructora Reni, quien utilizará cristales laminados. Así, siguiendo el mismo procedimiento que las lunas de un coche, se impide que éstas se precipiten a la calle en caso de ruptura, como había ocurrido hace dos años, cuando dos vidrios se desprendieron, aunque sin causar ningún daño personal. Cambios notables En primer lugar, se cambiará la piedra de revestimiento de la fachada, que todavía hoy es flotante, para adaptar el edificio a las modernas sujeciones. Esta modificación comenzará a partir de la segunda planta, ya que el nuevo cristal se instalará desde ésta hasta el noveno piso. La sustitución de la piedra, que se realizará con otra de la misma calidad, se debe a que desaparece el laberinto de hierros que dominaban la original fachada del edificio hace dos años, y se sustituye por un nuevo soporte. En este proyecto, la principal sujeción del cristal serán las ménsulas, que estarán colocadas tras él formando parte de la misma estructura. Asimismo, estos soportes aguantarán una plataforma de acero en cada planta, que permitirá el acceso a la estructura de vidrio desde el interior del edificio. En segundo lugar, se instalarán lunas de cristal transparentes y laminados en cada piso, que ofrecerán un aspecto parecido a un vidrio único que cubra la fachada del inmueble, de 32 metros cuadrados de alto por 16 de ancho. Para cerrar este conjunto se colocará al frente de la fachada un marco de acero inoxidable, que dará un efecto similar al de un enorme cuadro de cristal enmarcado con este material. Según el arquitecto, el efecto que causará este diseño es puramente estético, y no como medida de seguridad. Además, el resultado se potenciará con la iluminación que dan las lámparas de xenón que se colocarán en cada planta, y que iluminarán la fachada de igual modo que al anterior diseño. Para realizar todo el nuevo diseño de la sede de la ONCE se ha vuelto a apostar por los materiales nobles. Así, el vidrio, el acero inoxidable y la piedra, de origen gallego, se combinarán para ofrecer un aspecto diferente al anterior, pero guardando una misma línea. Este proyecto servirá para cambiar la cara a este edificio, como está sucediendo en las fachadas de otras instituciones situadas en el Cantón Grande.