HERCULÍNEAS | O |

27 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS ARTISTAS dicen «mucha mierda» para desearse suerte. Lástimas que los vecinos de las zonas ajardinadas de la ciudad no se dediquen a las candilejas. Algunos tendrían la fortuna de su lado no sólo para el resto de su vida, sino que incluso tendrían la posibilidad de legar esa buena estrella a varias generaciones de descendientes. A muchos propietarios de perros se les olvidan unas ordenanzas que tampoco el 092 hace mucho por obligar a respetar. La ley dice claramente que los perros sólo pueden defecar en aquellos lugares señalizados para tal fin y que, en el resto, el propietario debe recoger la caquita con una bolsita. Lástima que tal punto de la ordenanza no sea más que una muestra de buenas intenciones. Basta un simple paseo por el parque Europa, el de San Diego o los jardines de la Maestranza para comprobarlo. Mientras los lindos animalitos cumplen con la naturaleza, sus amos no hacen más que charlar con otros similares o mirar las musarañas. Seguro que alguno de ellos tiene un hijo o un sobrino de corta edad que cualquier día de estos llegará a casa rebozado en la pestilente deposición. Será entonces cuando maldigan al descuidado. Pero que recuerden entonces lo de la viga en el ojo propio.