«El edificio está protegido y el mantenimiento depende de los dueños», dicen en María Pita Los titulares del inmueble se arriesgan a una multa si no subsanan los desperfectos
20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los propietarios de la Casa Molina deben afrontar de inmediato la reconstrucción de los cinco metros de cornisa que se desprendieron el pasado domingo como consecuencia de las condiciones meteorológicas y el desgaste de la fachada. Los cascotes no llegaron a caer al suelo, pero tuvieron que ser retirados el pasado domingo por una dotación de bomberos para evitar males mayores a vehículos y viandantes. Responsables del gobierno municipal recordaron ayer que el inmueble «es un edificio protegido, por sus características arquitectónicas», por lo que es obligación de los titulares mantenerlo en buen estado. Dejadez Desde el Ayuntamiento se ha notificado ya esa responsabilidad en el mantenimiento a los dueños de la Casa Molina. «En caso de que se observe dejadez o no se acometa con celeridad la restauración del inmueble, sería el propio gobierno municipal el que ejecutaría las obras, pero a continuación se remitiría la factura a los titulares del inmueble y la correspondiente sanción». La multa económica dependería del informe del expediente, aunque fuentes municipales indicaron que la cuantía podría ascender «a varios miles de euros porque el patrimonio es responsabilidad de todos y no se puede dejar que un edificio como la Casa Molina se desmorone sin más».