Crónica | Buscando actores infantiles Más de treinta aspirantes participaron en el cásting organizado por El Corte Inglés para representar una obra de teatro infantil, que se pondrá en escena en enero del 2004
25 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Quince minutos después de las seis de la tarde, la cafetería de El Corte Inglés se convirtió en un ajetreado camerino. De pie, en un fondo, estaba un escueto decorado de fondo rojo y negro. A su alrededor, en una hilera de butacas, quizá un poco grandes, se agolpaban una treintena de niños. Alex Piñeiro, coordinador del proyecto teatral, se mostraba satisfecho. «Es la segunda vez que organizamos este cásting. La primera, vinieron algunos más, sobre sesenta, pero creemos que es una respuesta más que positiva», explica. A los participantes en el concurso se les requería desparpajo y voluntad. Trabajarán desde el próximo sábado en ensayos de cuatro horas semanales, dos los viernes y dos los sábados, para ensayar una obra que se estrenará el próximo mes de enero en el Fórum Metropolitano. Las pruebas, que fueron seguidas con gran atención por los familiares, concluyeron tras dos horas, y el jurado, formado por los profesores de Baby Studio, comunicó su veredicto a los presentes. El título de la obra «es un secreto, pero será muy divertida», dijo Alex. La prueba no tuvo desperdicio. No hubo deseos de «mucha mierda», como en los escenarios profesionales, pero en el patio de butacas los padres se afanaban en ser los que más aplaudieran a sus vástagos mientras hacían sus intervenciones. La primera fue Antía. Ella llegó la última, pero el azar la convirtió en la responsable de romper el fuego. Muy arreglada, respondió con desparpajo. «Vengo porque me gusta», dijo. Y el jurado, poco exigente, le pidió que hiciera algo más. «Voy a contar un chiste», indicó. Pero hubo que esperar, porque antes fue a ensayarlo con su padre, situado en la última fila. El listado de participantes era amplio. Más chicas que chicos, pero todos con muchas ganas de ser seleccionados. Como Aarón Martínez, un chico de 10 años de edad del Obradoiro, que no sabía qué hacer. «Yo ya participé en una obra en el colegio. Hice un papel en As laranxas máis laranxas de todas as laranxas , pero no me acuerdo mucho», añadía. Como a bailar no se atrevió, resolvió el lance con un chiste más o menos afortunado. A su lado, Iria y Sara eran el día y la noche. Una nerviosa, la otra impaciente. «A mí me gusta Ana Obregón», terció Lara. «Yo prefiero a Angelina Jolie», respondió Sara. Más rotundo se mostró Aarón. «Yo siempre digo que me gustaría ser como Tom Cruise», resumió. El resultado final se sabrá en enero, cuando se alce el telón del Fórum.