El niño alcalde pide igualdad

A CORUÑA

Crónica | Pleno infantil en María Pita Una treintena de chicos de once años pertenecientes a quince colegios de la ciudad reclaman ayuda para la integración de los discapacitados, los inmigrantes y las mujeres

09 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?e llama Adrián Sampedro López. Tiene once años y estudia en el colegio Salgado Torres. Ayer entró por segunda vez en su vida en el ayuntamiento. «Antes vine a una recepción con el Deportivo Ciudad, que celebraba su cincuenta cumpleaños», le explicó al alcalde titular, Francisco Vázquez, que ejerció de anfitrión. Adrián, junto con otros 33 compañeros de quince colegios de la ciudad, participó en el programa de hábitos democráticos para escolares que impulsa el área de Bienestar Social del Ayuntamiento. Y como remate de esa actividad, ayer debatieron en el salón de plenos de María Pita las consecuencias y necesidades derivadas de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, cuyo aniversario se conmemora hoy. Adrián, con rapidez y ejerciendo el poder que confiere la vara de mando -«me dijo el alcalde que el que mandaba era yo»-, fue dando paso a cada uno de sus compañeros en el enunciado de los diferentes puntos de trabajo que los escolares consideran imprescindibles para fomentar la igualdad. Como no había división política, los niños ocuparon los lugares de sus mayores sin más coincidencias que el escaño en el que se sentaban. Así, al que hizo de Fernando Rodríguez Corcoba, de nombre Javier, le tocó defender el derecho a la no exclusión por carácter de raza, religión, ideas políticas o condición sexual junto con todo su grupo. A Marta, que ocupó la plaza de Henrique Tello, se le asignó la misión de reclamar la eliminación de las barreras sexistas en el trabajo. Ella, además, rechazó la obsesión por la delgadez, que está condicionando a muchas jóvenes a caer en la excesiva delgadez, con problemas como la anorexia o la bulimia. En el tercer grupo, su portavoz, Rodrigo, realizó una encendida defensa de la ayuda a la integración de los discapacitados físicos. Alegato Adrián, en nombre de todos sus bulliciosos compañeros, sintetizó el alegato final en un rotundo pero sencillo «pedimos al alcalde que trabaje en fomentar la integración social y laboral de las mujeres, los inmigrantes y los discapacitados físicos». En su comparecencia ante los medios tras la foto de familia en la que no faltó ni el alcalde titular, Francisco Vázquez, ni la concejala encargada de Asuntos Sociales, Nieves Vázquez, Adrián dio una nueva lección de sensatez. «Es muy difícil solucionar las desigualdades. ¿Qué haría yo? Pues proponer un sueldo igual para todo el mundo. Con esa simple medida se ayudaría a acabar con el hambre y acabaría con la diferencia entre ricos y pobres», dijo el joven regidor ocasional antes de enfrascarse en el comentario de la jornada con sus compañeros y volver a sus clases en el Salgado Torres. Bajo el brazo se llevaba como recuerdo un libro de cuentos y un ejemplar de la Constitución.