Caneiro logra con la obra «Ámote» el mismo calor que los versos de Neruda

César Casal González
César Casal A CORUÑA

A CORUÑA

XURXO LOBATO

Uno de los autores más galardonados en Galicia presentó su último trabajo en A Coruña El artista recrea en la novela a un periodista sesentón, sentimental y «cardualcohólico»

13 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Mucha gente en el salón Rotonda de El Corte Inglés para presenciar el recital de guitarra y voz que se anunciaba. A la guitarra, los dedos de araña de Salgado, amigo de la voz. A la voz, Xosé Carlos Caneiro, uno de los autores más galardonados en gallego. El escritor leyó fragmentos de su último trabajo, «Ámote» (Galaxia). De maestros de ceremonias ejercieron José María Blanco, por Ámbito Cultural de El Corte Inglés, y Víctor Freixanes, como editor de Galaxia. Blanco, en un gallego redondo, calificó de «honra» que el acto se celebrase allí. Freixanes explicó que se trataba de «despertar o apetito nos leitores». El director de la editorial dijo que la apuesta por Caneiro respondía al marcado estilo propio de este autor: «É un escritor que pón carne, sentimento e autenticidade no que fai». Freixanes recordó que, con una frase de este libro, la editorial decidió felicitar las navidades: «Somos o que soñamos». Un amor de «ollos verdes» El protagonista del libro es un soñador, como su autor. Se llama Ulises Craso y es el redactor jefe de cierre de un periódico. Sesentón, más de cien kilos, 1,60 de estatura, Ulises, O Faraón, bebe de más, cardualcohólico (siempre bebe Cardhu) y se enamora sin éxito de todas las mujeres de la redacción. Es un sentimental, que le pega a todos los vicios y que para no derrotarse se inventa un amor «de ollos verdes» con el que habla en esta novela poema. Caneiro aclaró que todas sus novelas son de amor (Ébora, Os séculos da lúa, Talvez melancolía o Un xogo de apócrifos): «Atá o de agora só escribín novelas de amor». Ámote, como su título delata, también lo es y el autor logra el calor de los versos más inspirados de Pablo Neruda, «a vida é un papel de fumar tristeza». El autor rompió el guión para leer unos versos, «deixade que as frores crezcan entre a herba».