Cultura arquitectónica

X. M.CASABELLA

A CORUÑA

TRIBUNA PÚBLICA | O |

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

PARA los alumnos y profesores de la Escuela de Arquitectura de A Coruña resulta muy gratificante poder contar en nuestra ciudad con una programación cultural en la que la creación arquitectónica ocupe un lugar destacado. Y esto es precisamente lo que ha ocurrido en el primer cuatrimestre del curso. En la Fundación Luis Seoane contemplamos las maquetas de los proyectos presentados al concurso internacional convocado por el Ayuntamiento para la remodelación del castro de Elviña. Es preciso reconocer el éxito de reunir un elenco tan notorio de arquitectos procedentes de diversos países aportando soluciones para la puesta en valor de una zona de la ciudad tan cargada de antecedentes históricos, que merece un tratamiento adecuado antes de ser absorbida por el imparable crecimiento de la población hacia ese lugar. La Fundación Barrié nos obsequia con una muestra específica itinerante sobre los diseños de mobiliario de Ludwing Mies van der Rohe, uno de los más prestigiosos arquitectos y de los que más influencia ha tenido sobre el camino seguido en la evolución de la arquitectura moderna; exposición organizada en colaboración con el Vitra Design Museum y el Weissenhof Institut. Además de los prototipos de los muebles de tubo de acero o pletina y cuero, diseñados por Mies van der Rohe entre 1927 y 1932 (algunos en colaboración con su amante la diseñadora Lilly Reich), se presentan otros de algunos de los más destacados profesores de la BAUHAUS, como Marc Stam y Marcel Breuer. El Macuf presenta una extraordinaria muestra de la obra del gran escultor y polemista vasco Jorge Oteiza, cuya visita tanto hemos recomendado a los estudiantes de nuestra Escuela. La obra de este escultor ha despertado y despierta todavía el interés de los arquitectos por la configuración, manipulación y tratamiento del espacio y del vacío. Su colaboración con arquitectos como Oteiza, Fullaondo, Romaní o Puig evidencian aún más el interés de su obra para nuestra profesión. «El futuro está en el origen», decía Jorge Oteiza buscando un equilibrio entre su apasionada defensa de la herencia vanguardista de los constructivistas rusos de los años inmediatos a la Revolución de 1914 y el compromiso con las pretendidas raíces ancestrales de su país. Y en el Kiosco Alfonso pudimos visitar la exposición de dibujos y cómics de Miguelanxo Prado, antiguo alumno de Arquitectura. De su paso por nuestras aulas creo que guarda ciertas influencias, aunque no sea más que el delicado gusto por los dibujos de paisajes, de ciudades y de arquitecturas que transforman en imágenes soñadas o imaginadas tan queridas por los arquitectos. En las escuelas se formaron artistas que luego destacaron en otras disciplinas. En la nuestra nos enorgullecemos de lo que les haya podido servir su estancia tanto a Miguelanxo Prado, como al también dibujante de cómics, Jaraba, al director de cine Héctor Carré (del que he tenido ocasión de ver los bonitos dibujos de los history board de sus películas) o del actor y director de teatro Miguel Pernas.