Mujeres en Guerra

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

En directo | Tributo del PSOE a las tecelanas y a las sufragistas españolas El ex vicepresidente socialista inaugura una exposición sobre la lucha femenina por el derecho al voto y deposita una corona de flores en el monumento a las tejedoras

08 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Hombre, grito de Guerra», saluda una veterana militante socialista al que fue segundo de Felipe. El azote de la derechona la besa en la mejilla. Grito de Guerra femenino, porque es el día. Reivindicativo se muestra el ex vicepresidente del Gobierno, «porque la batalla por la igualdad no ha terminado», espeta. El encuentro tiene como escenario el cementerio de San Amaro. Los socialistas realizan una ofrenda floral ante el monumento a las tecelanas. «Las tejedoras, las rederas, las cigarreras y las fosforeras formaron los primeros grandes grupos de trabajadoras que hubo en la ciudad», explica la concejala Mar Barcón. Y Francisco Vázquez apuntilla: «Aquí, Alfonso, pasa un poco como en Sevilla: hubo cigarreras. Y fueron uno de los sustentos de las primeras huelgas generales». Altadis acabó con ellas. «El mejor homenaje a la mujer es el que ha hecho el alcalde: expropiar a los especuladores la Fábrica de Tabacos», saca pecho Vázquez. «Bien hecho», le apoya Guerra, que propone extender la medida «a nivel estatal». Tras la ofrenda, los dos veteranos de guerra política se toman café con churros y unos calamares en el Copacabana. Sólo se dan media hora de asueto, porque toca inaugurar en el Kiosco Alfonso la exposición El voto de las mujeres (1877-1978) , de la Fundación Pablo Iglesias, presidida por Guerra. «El sufragio se consigue en 1931 gracias a los socialistas. Es el único partido cuyos miembros votan todos a favor», recuerda. Asombra al auditorio con una anécdota: «Cuando se estaba debatiendo el asunto en el Congreso, se le pidió opinión a los científicos, y éstos respondieron que la mujer latina no tenía conciencia de la realidad hasta los 45 años». Entre el público escucha Rosalía Mera, la mujer más rica de España, que después charlará con el ex vicepresidente. Turno de Guerra y paf . Abofetea a la derecha. Llama «cobardica» a Rajoy. Le escuchan diecisiete periodistas, tres hombres y catorce mujeres. «¿Para cuándo una presidenta socialista?», le pregunta una. «Un día la habrá. Depende de la voluntad de la mujer para ponerse delante de ese toro», capotea. Está «encantado» en «Coruña», como él la llama. En la retina aún tiene la panorámica de la bahía que ofrece la Fundación Luis Seoane, que visitó a primera hora. Con el paseo marítimo como fondo, el alcalde le detalla cómo ha cambiado el paisaje. «Paco, ahora sólo os falta pintar de otro color las farolas», aconseja Guerra. Vázquez le explica que es un «rojo inglés» y recuerda, jocoso, que es sir. Alfonso ríe, pero parece estar pensando que el rojo queda bien en las papeletas, pero no en las farolas.