Futuro ¿perfecto?

A CORUÑA

HERCULÍNEAS | O |

10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

UNO LEE estos días La Voz, ve la tele o escucha la radio, no se cansa de recibir promesas de todos los colores. No sólo los políticos de toda la vida se lanzan a decirnos que nos espera un brillante futuro repleto de ilusión y alegría. Hasta aquellos que saben que sus oportunidades de conseguir un escaño en el Congreso o el Senado aprovechan este fugaz espacio de tiempo de apenas quince días cada cuatro años para bombardearnos con un remedo de aquel famoso «puedo prometer y prometo» de nuestros políticos de la Transición. Yo, que pese a ser joven, ya empiezo a ser un poco incrédulo, miro y sumo los puestos de trabajo que van a crear unos y otros, los kilómetros de autopista -que tendré que pagar- que surcarán la geografía coruñesa hacia el resto del país o las inversiones en temas tan importantes como la justicia, la sanidad o la seguridad ciudadana y sólo se me ocurre pensar dos cosas. La primera, que dónde estaba antes todo ese dinero que ahora vamos a gastar como si nos sobrara. Lo segundo, que ojalá hubiera elecciones cada dos semanas para poder cobrarnos en el momento todas esas promesas que unas elecciones tras otras vamos coleccionando en nuestros recuerdos. francisco.espineira@lavoz.es