Un problema de narices

Luís Pousa Rodríguez
Luis Pousa A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Análisis | Los malos olores azotan la ciudad

12 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El verano del 2004 será recordado en A Coruña por la cantidad de lluvia registrada (agosto es, después de enero, el mes con más precipitaciones del año) y por la presencia casi permanente de malos olores en diferentes puntos de la ciudad. Los hedores han provocado la indignación vecinal y toda una serie de teorías sobre el origen de los efluvios. Desde su caída en septiembre de 1996, el basurero fue el centro de todos los olfatos como punto de origen de los efluvios que periódicamente azotan la ciudad. Sin embargo, en el palacio de María Pita aseguran que desde su cierre definitivo en septiembre del 2000 y su posterior sellado el vertedero no produce emisiones. El biogás que genera la fermentación de los residuos enterrados en Bens es recogido por una red de canalizaciones para su combustión y aprovechamiento como energía eléctrica, según los técnicos de Medio Ambiente. Pese a los argumentos municipales, los vecinos aportan su versión: «Huele a Bens» y «Eau de Bens» son algunas de las frases que se escuchan cuando el aroma crece. Es el complejo donde se trata la basura de A Coruña y su área metropolitana. La creación de un vertedero al aire libre para acumular los residuos que no se pueden procesar desató una enorme polémica, ya que resucitaba en la memoria ciudadana el fantasma de Bens. Tanto desde la Concejalía de Medio Ambiente de A Coruña como desde la propia empresa concesionaria de la planta, Albada, siempre se ha negado que Nostián sea la causa de los malos olores. Los residentes en la zona, no obstante, también apuntan al complejo como foco de los efluvios. La planta ubicada en Suevos (Arteixo) está en el centro de la tormenta política generada en los últimos días por el hedor. Desde el Ayuntamiento coruñés se acusó directamente a la factoría como responsable de las emisiones, lo que fue rechazado de plano por los responsables de la empresa, que aseguran disponer de la tecnología necesaria para no expulsar malos olores a la atmósfera. Los vecinos más cáusticos han bautizado la fábrica como «A Cheirona». Va por barrios. Desde la asociación de vecinos de Os Mallos, uno de los barrios afectados por las molestias, se anunció que solicitarán al Seprona que investigue la procedencia de las emanaciones. Entre las zonas más castigadas por la peste figuran Los Rosales, O Portiño y el entorno de Cuatro Caminos. «Huele a refinería». Todo un clásico en el vocabulario callejero coruñés. Sin embargo, la frase ya no se escucha con tanta frecuencia y los vecinos ya no apuntan al complejo industrial de Bens como principal responsable de los cheiros que recorren la ciudad. Según la empresa, se cumplen todas las normas contra la contaminación.