HERCULÍNEAS | O |
12 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ACABAN de retirar las máquinas de tabaco de las facultades. Fantástico. Las cantinas de San Vicente de Elviña y el restaurante de A Zapateira tendrán que hacer hueco en el almacén. Se les avecinan meses de prosperidad, ya se comenta que alguno estudia convertir el negocio en un estanco. Es buena noticia también para los estudiantes. El intercambio de cigarrillos fomenta las relaciones humanas, tan provechosas cuando el cuerpo ronda los veinte años. Las caminatas en busca del ducados pueden convertirse igualmente en tradición, favorecen el compañerismo y ayudan a mover las piernas. Todo son ventajas, vaya. Además, hay que cumplir las leyes, que para eso se escriben. Como propuesta de futuro, podríamos observar también otras dos normas sanitarias, una fácil y otra difícil. La fácil, poner el intermitente al girar, evitaría muchas taquicardias. La difícil, cumplir el protocolo de Kioto, evitaría muchas alergias, rinitis y casos de asma. No es broma, qué va. Las visitas al neumólogo proliferan por el escaso respeto de la Administración (y de los administrados) por el medio ambiente. Pero es difícil cumplir algunas leyes. Es más fácil retirar las máquinas de tabaco de las facultades. ramon.castro@lavoz.es