Todo listo para Todos los Santos

La Voz R.D.S. | A CORUÑA

A CORUÑA

Tranvías refuerza la línea 23 desde el sábado y el lunes aumenta la flota en torno a los cementerios Las flores duplican ya sus precios habituales de cara a la celebración de Fieles Difuntos

28 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l menos una vez al año el recuerdo se convierte en una memoria compartida. La ciudad se prepara ya para honrar a sus muertos y los cementerios comienzan a mostrar el inusitado movimiento de limpieza y ornamentación de cada comienzo de noviembre. Aunque la festividad de Fieles Difuntos no será hasta el martes, se esperan visitas escalonadas a los camposantos durante todo el fin de semana. Y para el lunes, día de Todos los Santos y jornada no laboral, el acostumbrado colapso. Por ello, la Compañía de Tranvías ha trazado ya el refuerzo de líneas para facilitar el acceso a los cementerios de la ciudad, San Amaro, Feáns, Oza, San Pedro de Visma, San Cristóbal das Viñas y Elviña. Desde mañana, la línea 23, que cubre el trayecto de Puerta Real a Feáns, duplica sus vehículos. Cuatro autobuses garantizarán su paso a lo largo de todo el recorrido cada quince minutos. El refuerzo se mantendrá durante todo el fin de semana y el propio lunes, cuando se doblará también la flota en todas las líneas que pasan en torno a la zona de San Amaro: la 3, la 4, la 6 y la 17. De esta forma, serán 18 los vehículos movilizados en torno al gran cementerio municipal y que, en casos, darán servicio a quienes deseen acercarse a los otros camposantos, como el de Visma (línea 3), Oza (4), San Cristóbal y Elviña (23). La experiencia de años anteriores demuestra que el 1 de noviembre es jornada de intensa actividad para los autobuses. De hecho, en el 2003 se registraron ese día 28.600 viajeros, cuando un festivo normal se contabilizan una media de 15.000. También son estas fechas de jornadas intensivas para las pastelerías, que venden ya los dulces típicos, huesos de santo y buñuelos, y sobre todo, para las floristerías. El aumento de pedidos para adornar las tumbas ha comenzado ya en los locales más cercanos a los cementerios, donde advierten de la tradicional subida de las flores típicas, como claveles y crisantemos, y de variedades más selectas (rosas, orquídeas y lilium), que llegan a duplicar e incluso triplicar su precio habitual por tratarse, en muchos casos, de mercancía importada.