Vázquez anuncia en Radio Voz que se reducirá el número de oficinas en la zona centro El objetivo del gobierno local es repoblar un área que ha perdido ya 20.000 habitantes
29 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde no quiere que el centro se quede sin vida fuera del horario comercial. Ayer, Francisco Vázquez anunció en los micrófonos de Radio Voz que el Ayuntamiento implantará un plan de choque para revitalizar el casco histórico y lograr aumentar su población. Una de las medidas que baraja el gobierno local es la de reducir el índice de oficinas por edificio en la Ciudad Vieja y la Pescadería. Según el proyecto esbozado por el regidor coruñés, se trataría de limitar al 25% los inmuebles disponibles para la instalación de negocios y comercios. Ello tendría además una repercusión muy especial. Así, sólo podría dedicarse una planta a oficinas en edificios de más de cuatro niveles. «Así conseguiríamos reducir los precios o, por lo menos, aumentar la oferta de viviendas disponibles», insistió Vázquez. El regidor puso como ejemplo lo ocurrido en la zona del Obelisco, y aseguró que la intención del ejecutivo municipal es evitar que la situación se repita entre la calle Real y los aledaños de la plaza de María Pita. La medida se aplicaría en todos los inmuebles a partir del próximo año, sin afectar a las licencias actualmente en curso. «No se trata de perjudicar a nadie, sino de conseguir que nuestro casco viejo tenga vida y no que se quede desierto a partir de las ocho de la tarde», informó el alcalde. «Dan incluso miedo las calles desiertas y hace que se eche de menos la luz de la sala de estar o la típica persona asomada a la ventana», recalcó antes de poner como ejemplo la triste sensación que producen vías tan transitadas en Madrid como Serrano y Velázquez, ejemplos de este tipo de problema. Las cifras manejadas en María Pita confirman que, en los últimos veinte años, se han ido del corazón de A Coruña más de 20.000 personas. La tendencia se ha frenado en el último lustro, merced a los intentos de rehabilitar parte de la Ciudad Vieja e introducir todos los servicios, pero el éxodo se mantiene de forma casi imparable, no sólo hacia el extrarradio, sino también de cara a los municipios limítrofes. La zona ha sufrido además un importante nivel de envejecimiento, con un alto porcentaje de sus habitantes -superior al 25%-, que supera ya la edad de jubilación.