Un edil liberal y progresista

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

XURXO LOBATO

Personajes coruñeses | Luis Ripoll Durante muchos años fue concejal de A Coruña Unida y muchos vaticinaron que sería un buen alcalde. Siempre se distinguió por su carácter afable y su trato noble

05 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Para muchos hubiese sido un gran alcalde de A Coruña, y así lo manifesté en unas crónicas municipales que se publicaron en La Voz en 1985, cuando él era concejal del partido local A Coruña Unida. Luis Ripoll, casi dos metros de altura y algo más de cien kilos de peso (aunque ahora sus disturbios físicos le han obligado a adelgazar), pelo blanco, ojos azulados, rostro sonrosado y alegre, andar pausado y una forma de hablar persuasiva y sincera, pudo ser un alcalde-párroco ideal para nuestra ciudad, una especie de Juan XXIII, intrínsecamente bondadoso, que sería recibido en los barrios, sobre todo en los periféricos, por los vecinos, especialmente niños y viejos, de la misma manera que se recibió al Mesías en Jerusalén el Domingo de Ramos, esto es, en loor (que no olor como se dice inercialmente) de multitudes y con repique de campanas. Fue Luis Ripoll directivo del Deportivo en la época de Amancio (con Cebrián y luego González de presidentes) y era partidario de apostar por la cantera y racionalizar el gasto en el irracional fútbol. Tanto entonces como en las legislaturas que fue concejal siempre mantuvo buenas relaciones con la prensa. Le gustaba matizar sus declaraciones, por si alguien podía sentirse ofendido. Pasión por la ciudad Su ideología puede situarse entre el centro y la democracia cristiana, siempre liberal y progresista. Siente auténtica pasión por A Coruña y un día me comentó lo hermosa que hubiese podido quedar nuestra ciudad si Enrique Salgado Torres continúa tres o cuatro años más como director general de la Vivienda. «Hay cosas -añadía- que no se pueden hacer de otra forma que como se hicieron». Cuando me entregaron el premio Wenceslao Fernández Flórez de la Diputación de A Coruña, en el viejo palacio de Riego de Agua, fue el primero que se acercó a felicitarme, diciéndome: «Enhorabuena, en nombre de los gordos de A Coruña Unida». Se refería a un reciente artículo mío sobre los concejales de esta formación en el que decía que los obesos son, en un 95 por ciento de los casos, gente afable y bondadosa. En aquel grupo municipal eran obesos tanto Ripoll como López Menéndez y Álvarez Someso. El instinto maternal lo ponía la ginecóloga Carmen Fernández-Gago. Luis Ripoll, un auténtico caballero de la ciudad de A Coruña, de esos que ennoblecen todos los lugares por donde pasa.