Un galardón de tomo y lomo

La Voz

A CORUÑA

ESTUDIOS BLANCO

El pulso de la ciudad La empresa betanceira Obradoiro Penumbra fue distinguida con el primer premio nacional de encuadernación artística que concede el Ministerio de Cultura

09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l ministerio les remitió a Betanzos las hojas del libro Metamorfosis de lo mismo del poeta chileno Gonzalo Rojas , último premio Cervantes, y ellas hicieron el resto, encuadernarlo. El trabajo en piel que realizaron durante un mes María del Carmen Villalba Caramés, Rosa Fernández Iglesias y Antón Requejo en el taller Obradoiro Penumbra les valió el premio nacional de encuadernación artística que anualmente concede el Ministerio de Cultura y que está dotado con 4.500 euros. «En otras ediciones fuimos finalistas y el año pasado quedamos segundos», comenta María del Carmen, que también dice que se inspiraron más en la vida del escritor que en su obra. Ahí tienen a los galardonados encuadernadores en el lugar de Piadela donde fraguaron su éxito de tomo y lomo. Fiesta de aniversari o ?ogramos juntarlos a todos en la escalera del Hotel Barceló Coruña. Son los trabajadores de la empresa coruñesa de ingeniería Idasa. Coincidiendo con el treinta aniversario de la firma celebraron un almuerzo de confraternidad al que asistieron los compañeros que formaron el equipo fundador de la compañía allá por el año 1974. Recordando a un arquitect o ?l rector de la Universidad, José María Barja , recibió ayer en A Maestranza a Isabel Gómez Caridad , sobrina del arquitecto betanceiro y destacado intelectual galleguista José Caridad Mateo . Gracias al arduo trabajo de investigación del vicerrector Xosé Lois Martínez , en los últimos tiempos se consiguió recuperar la obra de este comprometido artista que murió en México en 1996. ?o de María Dolores Darriba Cerveró son los guisos y los potajes, la comida casera de toda la vida. Con ayudas de la administración decidió buscar un autoempleo y abrió Como en casa, un local especializado en platos preparados para llevar. «Siempre fui muy cocinitas, así que me gusta mucho el trabajo», comenta esta joven empresaria que se acaba de instalar en pleno barrio de Monte Alto, en la calle Vereda del Polvorín.