PLAZA PÚBLICA | O |
11 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ESTOS EXPERTOS en tráfico es lo que tienen. Que por lo menos se lo toman con ilusión y alegría. Oigo a Alfeirán (jefe de la Policía Local) y al concejal Iglesias Mato explicar lo de limitar la velocidad a 30 kilómetros por hora en el barrio de Adormideras y, la verdad, me dan ganas de reír. Resulta que unos informes de grosor considerable y periodicidad trimestral que con rigor y precisión elaboraba una empresa para la Concejalía de Tráfico servían para comprobar que la velocidad media en el interior del casco urbano era inferior a veinte kilómetros por hora. Y bajando año tras año, por cierto. Resulta además que Adormideras es un barrio dormitorio que durante buena parte del día no está transitado más que por algún despistado que desafía la ventolera otoñal para darse un garbeo por San Amaro o, si ya es muy atrevido, Punta Herminia. Y yo, que soy un pelín desconfiado, me pregunto si no sería mejor aplicar esa medida en Matogrande para acabar con la doble fila y el amontonamiento de coches por falta de sitio para aparcar. O, ya puestos, en la ronda de Outeiro, el paradigma del atasco perpetuo. francisco.espineira@lavoz.es