La plaza recupera su orgullo

Eva Moreda A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

En directo | En el mercado Algunos aseguran que el «Prestige» ya no hace sombra a los percebes o los besugos. Otros sostienen que el chapapote ha hecho emigrar a los rodaballos o los lenguados

13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Han pasado dos años. El mercado de la plaza de Pontevedra es una fiesta de orondas centollas, sensuales langostas, brillantes jurelos, poderosas merluzas. ¿Todo igual que hace dos años y un día? Los gritos de las pescantinas pregonando su mercancía, sí. Las pegatinas de Nunca Máis a modo de tímido crespón sobre las balanzas y los mostradores, no. ¿Marea blanca o marea negra? La pescadería Su buena pesca sigue luciendo un raído emblema de Nunca Máis, pero allí no dudan en afirmar que los efectos del Prestige están ya superados, al menos en lo que se refiere a su mercancía. Lo están, de hecho, desde hace más de un año. Llega mucho pescado, llega en buenas condiciones, la gente compra con la misma alegría que hace dos años y una semana, por ejemplo. ¿Con la misma? La pescantina reconoce que tal vez gasta un poco menos porque los precios están más caros, pero lo atribuye al perverso efecto euro y no a los últimos coletazos del Prestige en su naufragio. Espalda con espalda Justamente detrás de Su buena pesca, sin embargo, la situación se pinta un poco distinta. La pescantina cuenta que hace tiempo que los jurelos no llegan manchados del luto del chapapote como llegaban en los últimos días del 2002, pero al menos siguen llegando. No así otras especies como los rodaballos o los lenguados. «Yo creo que muchas especies emigraron a otros mares después de la marea negra», comenta la mujer. ¿Para siempre, tal vez? Ella no sabe dar una respuesta, pero le parece que el mar «va a tardar muchos años en recuperarse».